Llevo muchos años comprando por Internet. He comprado todo tipo de cosas, desde billetes de avión o ropa hasta artículos de electrónica. En esta última categoría, también hay rangos de precios distintos. De chorradas en DealExtreme de 3€ a un ordenador de 500€ en FNAC.es. Distintas empresas, pero ningún problema grave. Hasta mi última compra. El 25 de septiembre decidí comprar el Nexus 4 de Google fabricado por LG. La empresa de Mountain View ha vendido todo el stock y, por ello, tuve que rastrear la Red en busca del aparato. Google decidió bajar el precio del terminal a 250€ para quitarse del encima el stock (con los problemas que tuvo en su día).Lo consiguió. Por ello, todos los precios superiores a 300€ me parecían un poco excesivos, porque de manera oficial costaba, la última vez, 250€. Al final, di con una web que lo dejaba en 285€. Decidí que no estaba mal que se llevasen 35€ por negocio. La web era ValueBasket.es.

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Compré sin mirar mucho. El precio del terminal y que la web no parecía demasiado chunga, me inspiraron la confianza necesaria como para realizar el pago. El precio y las ganas de tenerlo en mis manos a no más tardar me llevaron a comprarlo en la página. En Amazon, por ejemplo, había otras ofertas de 350€, que me lo entregaban al día siguiente. Aún así, decidí ahorrar un poco y esperar más. La página indica que en el periodo de seis a nueve días laborables se expediría el paquete y llegaría en diez o doce días. Puro espejismo.

He de reconocer que he decidido escribir este post para tratar de calmar a gente que le pase algo parecido a mi. Tras unos días y ver que el pedido no se tramitaba, me puse a leer opiniones en Internet acerca de ValueBasket. Debí de hacerlo antes, lo sé, pero estaba empeñado en comprar el aparato. Las reseñas de la tienda eran pésimas. Los internautas vapuleaban el sitio web y los clientes insatisfechos y estafados daban cuenta de su descontento en la Red. Uno de los posts más concurridos es el de Pilar (@palelmvp), por la cantidad de comentarios y la buena posición en Google. La verdad es que lo suyo fue una auténtica faena. Los comentarios de dicho post y el resto de opiniones en la web, como digo, no me daban muchas esperanzas. Ya empezaba a pensar que me habían estafado casi 300€ y me iba a pasar mucho tiempo tratando de recuperar mi dinero. Aún así, decidí esperar a ver qué pasaba antes de hacer nada. Un poco de paciencia nunca viene mal.

Más de dos semanas después de haber realizado el pago (y ver el cobro en mi cuenta corriente) recibí un mensaje de la tienda en el que me indicaban que tenían problemas y se estaban retrasando. Eso me sonaba a lo de Pilar. Decidí tener más paciencia. Poco después mi pedido fue procesado correctamente y se disculpaban. De todo esto me enteré mirando, a diario (y varias veces al día) el estado del pedido en tras ingresar mi cuenta. Finalmente, con pocas esperanzas debido a las opiniones de desconocidos en Internet, recibí el aviso del envío del paquete. El martes salió de Hong Kong con la empresa DHL. Ahí empezó otra aventura divertida.

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En un correo electrónico, ValueBasket, como me parece lógico, se lavaba las manos. El pedido estaba en manos de la compañía mensajera y ya no era responsabilidad suya. Si tuviera cualquier problema, debería hablar con DHL. Con el número de albarán hice el seguimiento del envío. Hong-Kong, Leipzig, Vitoria-Gasteiz-Getxo. Foronda es un gran aeropuerto de cargas. De nuevo, me decidí a indagar por Internet si el servicio express de DHL era tal. Encontré opiniones de todos los gustos, pero lo mejor fue el miedo en el cuerpo. En muchos foros encontré casos de gente que había tenido que pagar un recargo sustancioso de impuestos arancelarios. Algún aventurado llegaba a decir que el 80% de los paquetes de esa compañía acababan retenidos en Aduanas y tocaba pasar por caja. Acojonado me hallaba. Con todo, el paquete durmió el miércoles en Alemania y lo enviaron prontito para la capital vasca. A las 4:39 de ayer llegó a Gasteiz y antes de las seis de la mañana pasaba el control aduanero. Directo a casa. Al menos, eso creí.

Siempre he sido una persona que me considero afortunada en el tema de la Red. Pocas veces he tenido algún problema comprando por esta vía. Ni siquiera en la defenestrada web de Renfe. Siempre he tenido ese pequeño duende. También me amparé en eso para armarme de paciencia. El caso es que ayer estuve buena parte de la mañana en casa esperando al repartidor. De hecho, cuando volví de la presentación de Hermeneus Restaurantes, vi la furgoneta aparcada a unas calles de mi edificio. ¡Quedaba tan poco! Tras pasar el rato escribiendo un post y tuiteando, me empezaba a impacientar. ¿Por qué demonios no tenía mi Nexus 4 encima de la mesa? Esperé y esperé hasta que el reloj marcó la una menos cuarto. Ahí, me dio por mirar el estado del envío. El estado de mi paquete era: “Recibido. Firmado por: Ruben”. ¿Qué? Se me cayó el mundo encima. ¿Quién coño es Ruben y por qué tiene mi smartphone?

Vía elandroidelibre

Vía elandroidelibre

Tras valorar las extrañas posibilidades de que se tratase de un repartidor de DHL o de ValueBasket, decidí llamar a la empresa mensajera a ver qué cojones había pasado. El cabreo era significativo. Extrañamente, el teléfono fijo de casa no funcionaba. Tras cambiar cinco veces el cable del teléfono e intentar hacerlo funcionar, decidí marcar ese 902 desde el móvil. Tras las típicas grabaciones, me pusieron con una operadora bastante simpática llamada Irantzu (creo recordar). Me dijo que, efectivamente, el paquete había sido entregado en Getxo. Me cogió los datos y me dijo que me llamaría para informarme más tarde. Tras un paso por el Burdinola y un enfado considerable, llamada a la centralita incluida en la que me dijeron que no se encontraba la compañera que tramitaba el tema (estaría comiendo), me puse a comer. Antes de acabar, me llamaron de DHL. El repartidor no pudo leer la dirección correctamente y entregó mi paquete en el edificio de enfrente. Me pidieron disculpas, me tomaron la dirección bien y me dijeron que el mensajero pasaría a recoger el envío y entregármelo por la tarde. Diez minutos más tarde, apareció. Me señaló que el portal y el piso no se veían bien (tenía razón) y que estuvo media hora intentado descifrarla y llamándome al fijo. Ahí es cuando me doy cuenta que el fijo no funcionaba bien y el hombre no tenía la culpa. Tras firmar, pude recoger y abrir mi flamante Nexus 4 más de un mes después de pedirlo y pagarlo.

Esta experiencia me ha enseñado varias cosas. En primer lugar, tengo que informarme sobre la reputación de las tiendas online antes de comprar, no después. En segundo lugar, los seguimientos de pedidos son la caña, funcionan. En tercer lugar, no volveré a comprar en ValueBasket, porque no cumple los plazos que muestran en la web y no quiero disgustos. Y por último, debo poner el número del teléfono móvil si voy a recibir un paquete para ahorrarme disgustos. Por suerte, todo salió bien. Quiero aprovechar para quedarme con eso. Si estáis esperando un pedido de esta tienda, mucha suerte. Mi experiencia ha sido, finalmente, satisfactoria, pero no me gustaría repetir. Al final, ValueBasket me envió el pedido con el doble de tiempo del especificado. Una y no más.

P.D: Movistar me cobra 7,3€ por un duplicado de mi SIM en microSIM. En fin…