Soy un nostálgico, eso no lo puedo negar, la frase de cualquier tiempo pasado fue mejor se puede aplicar a mi, al menos a cierta parte, por que en otras cuestiones me pasa al contrario, también soy un enamorado de la tecnología y me gustan los avances en esta materia. Nací en la época correcta, pero en el año equivocado, si hubiese nacido seis años antes hubiera disfrutado más. Esto viene a que finales de los 80 y principios de los 90 fueron los mejores años para toda la cultura audiovisual (al menos a mi entender): Indiana Jones, Regreso al Futuro, Star Wars, Terminator, La Jungla de Cristal… son películas que me han marcado y me siguen encantando aún con el paso de los años. El caso es que también adoro los videojuegos noventeros y entre ellos un tipo muy especial, las aventuras gráficas, que vieron su edad de oro en este periodo y grandes personajes e historias que nos han marcado a muchos jugadores. Guybrush Threepwood y su némesis el pirata LeChuck, el mencionado Indy en la búsqueda de tesoros, Bernard en Day of Tentacle y Maniac Mansion, etc, son algunos ejemplos.

Portada de un clásico, al que incluso el Gran Sawyer dedica una mención

Portada de un clásico, al que incluso el Gran Sawyer dedica una mención

El caso es que desde hace ya unos años, no se apuesta de forma tan fuerte por las aventuras gráficas, y menos por unas tan llenas de humor como las desarrolladas por Lucasfilm Games. Pues resulta que hoy me he dado de bruces, gracias a Akihabara Blues, con otra nueva apuesta en esta temática, se trata de Dream Split, una aventura gráfica desarrollada por un estudio no muy conocido, se trata de Dreamagination Entertainment y según he podido ver en su web son centroeuropeos, no sé si alemanes o checos. El caso es que han desarrollado un juego que da la sensación de volver otra vez a aquella época dorada de las aventuras gráficas.

El juego transcurre en los años 60 y comienza en la ciudad de Los Ángeles. El protagonista de la historia es Alan Baxter un antiguo oficial de policía convertido en detective privado que ha sido contratado por una adinerada familia para investigar la muerte del Doctor Bedford. Esa es la historia o el comienzo de ella, puesto que no he jugado más de una hora. Lo que he visto (de ahí las primeras impresiones) es que es un juego de mecánica sencilla, apuntar y pinchar, con tres opciones al dar al botón derecho del ratón; ver, coger o hablar, de nuevo vuelta a la mecánica de los 90. Gráficamente está muy bien y más para ser un estudio no muy conocido. Los gráficos son dibujos muy geométricos, pero que dan el pego al tratarse de los años 60, tiene una estética muy acorde con la época, si no fijaros en las capturas que pongo a continuación.

El modelado de los personajes y los escenarios dan sensación de ser sesenteros

El modelado de los personajes y los escenarios dan sensación de ser sesenteros

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El juego tiene alguna dosis de humor, lo que lo convierte en una bonita experiencia que te hará sacar una sonrisilla en algunos momentos. Lo mejor de todo es que es un juego con licencia freeware, lo que implica una descarga y distribución gratuita que podéis realizar desde su propia página. La traducción a nuestro idioma ha sido posible gracias a la gran labor de Jose Antonio Velasco al que hay que agradecer el trabajo que se ha tomado para realizar la traducción. El juego salió en junio de 2008 y se ha tardado casi un año en conseguir traducirlo al castellano. A este respecto, las voces de los personajes están perfectamente doblados y encajan de forma genial en ellos, pero eso sí, están en inglés.

Por todo ello recomiendo este juego a cualquier fan de las aventuras gráficas que se precie y a cualquiera que quiera echar un vistazo de cómo es un proyecto libre y gratuito bien llevado. Por cierto, que este juego no me ha dado ningún problema mayor que los habituales al emularlo en Wine, así que si tienes alguna distro de Linux, no es excusa para no jugar a Dream Split.

Un saludo.