Escribo esto mientras espero que me llegue la Steam Deck. En ese continuo ir a la ventana a ver si viene el repartidor y sentarme para hacer algo y que se disipe el nerviosismo. Escribo esto, además, el día siguiente a publicar el post anterior. ¡Ajá! Eso implica que son tres días seguidos (lo escribí en dos partes) los que he entrado a juntar letras en el blog. ¡Es una racha! Seguro que gano algún tipo de premio por hacer login tres días seguidos. ¿Qué tal una Steam Deck?

Vamos a ir por partes. ¿Qué diablos es una Steam Deck? Bueno, como podéis apreciar en la foto es una especie de consola/ordenador portátil con una potencia bastante interesante. Mueve juegos actuales con una calidad más que decente. Funciona a través de SteamOS, una distribución de Linux hecha a medida, lo que provoca que haya unos cuantos juegos que no funcionen decentemente. Aún así, la cantidad disponible es bastante inabarcable (más de dos mil juegos verificados y más de cinco mil jugables, nada mal). Se vincula con tu cuenta de Steam y tienes a tu disposición toda tu biblioteca, por lo que ya empiezas con unos cuantos juegos nada más sacarla de la caja. A nada que hayas rascado un poquito estos años, la biblioteca no será nada desdeñable.

Hechas las presentaciones, vamos con las justificaciones. ¿Por qué he decidido comprar una Steam Deck? Esa es una buena pregunta. Tengo una PS5 que uso de manera intensiva a diario (prácticamente a diario) y que la disfruto mucho. También tengo un buen catálogo de juegos disponibles en distintas plataformas (Epic Games, GOG, Prime Gaming…) a los que quiero jugar, pero no tengo una máquina en la que me apetezca ponerme a ello. El portátil, que en su momento lo cogí medio potentillo para jugar, se me ha quedado corto. Además, se calienta demasiado y no me apetece ponerme a jugar en él. Hay cosas pequeñitas que sí, pero, en general, me da pereza. La idea es usar la Steam Deck con un dock enchufado a la pantalla y de manera portátil. Combinar ambas opciones. Es lo bueno que tiene la versatilidad del aparato. Usarlo en el sofá, en la terraza, en el metro, en la cama y con la pantalla del escritorio. Todo sea para poder darle a juegos que me apetecen, tengo y no compro en otras plataformas porque ya los tengo en PC (aunque no los juegue porque, ya sabéis, me da pereza jugar en PC).

 

Básicamente esa es la justificación principal. También estuve pensando en comprar un PC gaming semi-tocho para estos mismos menesteres, pero los precios me echaban un poco para atrás. Ofrecían una calidad más o menos similar a la de PS5 (con otras ventajas, eso sí), por casi el doble del precio (o el doble o más del doble). Tampoco estaba muy entusiasmado por pagar 1000€ por un PC. Así que la alternativa de la Steam Deck es una que me satisface completamente. Decidí pedir la versión de 256 GB. El modelo del medio, básicamente. Creo que es la más ajustada en calidad/precio. Para más información con tema reservas y envíos, la pedí el 7 de abril y me llegó el mail de reserva el 8 de septiembre. Una semana después, estaba en reparto, por lo que supongo que llegará hoy (jueves 15 de septiembre), una semana justa desde que me llegó el mail e hice el pago.

[SALTO AL FUTURO]

Escribo esto un tiempo después. Hace casi dos semanas que recibí la Steam Deck y he podido probarla más o menos bien. Es cierto que hoy he recibido el dock de JSAUX y ahora estoy escribiendo esto desde la propia consola/ordenador portátil enchufado a la pantalla. Ya he hecho hasta directos con ella, conectándola a la capturadora. La verdad es que se trata de un cacharro bárbaro. Estoy encantado. Ha pasado a convertirse en mi principal centro de entretenimiento. ¡Y eso dice bastante! Aunque, como comprenderéis, no ha estado exento de problemas. Aún así, decido quedarme con las partes positivas.

Lo primero y más importante es recordar que se trata de un PC, por lo que casi todos los juegos que tengáis digitales (creo que se le podría poner un lector de CDs externa para los físicos) los podréis jugar sin problemas. Eso quiere decir que toda la biblioteca de Steam pasa a estar disponible para jugarla donde quieras. El lema de la consola es «Your games are going places». Y es realmente eso, un dispositivo portátil para jugar allá donde quieras estar (en casa, obviamente). Eso sí, al funcionar en un entorno Linux, no todos los juegos son compatibles o están exentos de problemas a la hora de hacerlos funcionar. Es una pena, pero es así. Hay páginas (como ProtonDB) que califican la experiencia de juego de distintos títulos en Linux (y, desde hace poco, en la propia Steam Deck) con un sistema de colores para indicar qué tal van. Algunos necesitan cambios ligeros (de controles o demás) y otros son prácticamente injugables. Todavía no he tenido experiencias desagradables. Si tuve una, la primera, de hecho, que fue con el gran Nuclear Throne. Lo inicié y no conseguía que pasara de la pantalla de título. El problema es que por defecto el control del juego está puesto en teclado y ratón y tenía que usar eso (o su equivalente) para poder cambiar a mando en las opciones. Botón Steam+Trackpad para simular el ratón y listo. Resuelto. Pero casi me da un ataquito del susto. La experiencia de uso está pulida y desde Valve trabajan para que lo esté aún más con actualizaciones.

Por otra parte, se siente de lujo volver a trastear con Linux. Hará unos diez años que dejé de usar Ubuntu y volver a un entorno Linux como es el caso, me gusta. Además, no es un sistema basado en Debian con escritorio Gnome, por lo que es un poco distinto a lo que estaba acostumbrado. Sea como fuere, se siente muy bien, casi como si fuera Windows, a excepción de ciertos problemas de compatibilidades. Es posible instalar otros clientes distintos de Steam como el de Epic Games o GOG. Es obligatorio para algunos juegos, como los de Ubisoft o Electronic Arts. Internet está lleno de tutoriales para hacer estas cosas, así que no hay demasiado problema en ello. También hay programas como Heroic o Lutris que nos ayudan a emular e instalar dichas aplicaciones y lanzar sus juegos. Y cada vez habrá más. La Steam Deck no deja de ser lo más vendido de la tienda de Valve desde hace muchas semanas. Cada vez más gente se une a esta pequeña secta. Sin ir más lejos, Hooandee, un youtuber español especializado en esta máquina, ya ha lanzado una web donde ir comentando novedades y tutoriales. ¡Muy útil!

¿Y qué tal el desempeño de los juegos? Pues en ese sentido estoy encantado. Según Steam he jugado unas 41 horas en estas dos semanas. Llevaba muchísimo tiempo sin llegar a estos números en esta plataforma. Eso da una pequeña idea de lo que me ha gustado y lo bien que va el cacharrito. Los dos juegos a los que más horas les he metido han sido No Man’s Sky American Truck Simulator. Funcionan perfectamente. Sin casi fallos (alguno se colará) y sin demasiados problemas. Tuve algunos quebraderos de cabeza con el ATS por los sistemas de control y el mapeado de los botones. Básicamente los menús estaban en polaco (o ruso) y no sabía cómo configurar algunas cosas. Una vez solucionado eso, una experiencia casi divina. En el caso del NMS, sin ninguna queja. Empecé una nueva partida y creo que es lo más lejos que he llegado nunca. Me encanta el juego. Lo han dejado niquelado. Y eso que no tuve ninguna queja cuando salió y lo jugué en PC. Siempre he sido defensor del título de Hello Games y ahora, mucho más. Se lo han currado y es divertido dar vueltas por ahí recolectando cosas y haciendo el gamba espacial.

No sé muy bien qué más decir. Me parece un cacharro muy disfrutable y aprovechable. Le estoy dando una segunda vida a juegos que tenía y me costaba jugar en mi portátil por limitaciones técnicas. Si bien es cierto que no la saco de casa (tampoco salgo mucho), me parece un poco mamotreto para ir por ahí con él. Si tuviera 40 minutos de metro hasta el trabajo (y otros 40 de vuelta) como a principios de septiembre, seguramente la llevaría. Además, trae una funda para transporte. Poder seguir jugando en el sofá o en la terraza a lo que estaba dándole en el monitor me parece maravilloso. Creo que Valve ha hecho un trabajo magnífico con un precio súper ajustado y competitivo. ¿Que puede parecer caro? Por supuesto. Pero viendo lo que es, lo que mueve y los precios de la competencia, seguramente estén vendiendo a pérdidas (como otras consolas, también te digo). El ritmo de producción ha aumentado tanto que, parece ser, que el tiempo de espera en reserva es de solo 15 días. Yo estoy encantado y no me arrepiento nada de haberla/haberlo comprado (no sé cuál es el género por el que debería referirme a la Steam Deck). Esta semana empieza el Steam Next Fest (festival de demos de Steam) y voy a aprovecharlo al máximo. Si me animo, tal vez os traiga las mejores demos del festival. Se viene una buena temporada y turra de la Steam Deck al blog. ¡Estad atentos!

P.D: Mi primer juego completado fue el Aperture Desk Job, el Astro’s Playroom de la Steam Deck. Y mi primer juego completo en directo con la Steam Deck fue The Secret of Monkey Island. Ambos recomendados desde aquí.