El lunes pasado se cumplió un cuarto de siglo de la llegada de la primera portátil de Nintendo a tierras europeas. El 28 de septiembre de 1990 aparecía una pequeña revolución de los videojuegos, una consola portátil con las tripas de una NES, algo mejorada, y una pantalla verde de tonos grises y un chip de sonido mono de cuatro canales, pero que era estéreo cuando usabas auriculares. Es una de las consolas a la que más horas le he echado y una de mis favoritas junto a la PlayStation 2. Para celebrar estos 25…