Desde hace tiempo mi iPad se ha convertido en la consola de videojuegos más habitual. La cantidad de juegos, tenerla siempre conmigo y una batería que dura bastante, hace de la tableta de Apple un recurso interesante a la hora de jugar. Incluso hay desarrolladoras que se han lanzado a la conversión de títulos de PlayStation o Xbox, en sus distintas generaciones. Tras unos cuantos años se ha conseguido depurar el control táctil y no canta tanto. Quizá me haya acostumbrado y ya lo maneje mejor. El caso es que funciona muy bien y Apple…