Logotipo de 'El txoko de Bori'.

 No es ninguna sorpresa si digo que una de mis aficiones es la comida. Tanto prepararla como degustarla. No es raro encontrarme en un bar tomando algún pintxo a media mañana o media tarde. Tampoco se os escapa que me gusta probar un poco de todo allá donde voy. También soy un amante de las hamburguesas, el plato, todavía no he tenido oportunidad de visitar Alemania. De todo eso voy a hablar en un nuevo proyecto que quiero lanzar al abrigo de BlogdeBori. Poco a poco, la marca se va haciendo más grande y abarcando más cosas. Con el nuevo diseño me han dado ganas de hacer más cosas y esta es una de ellas.

Mi intención en ‘El txoko de Bori‘ es hablar sobre gastronomía, cocina y comida en general. Desde los pintxos que voy a comer a los bares de la zona hasta las recetas que hago en casa y cuelgo en Instagram. También tengo intención de reseñar los programas televisivos sobre el tema como ‘Top Chef’, ‘Master Chef’ o ‘Pesadilla en la cocina’. No, Arguiñano no entra porque siempre anda preparando platos chulos y sencillos y es diario. También, si fuese el caso, hablar de restaurantes, bebidas, ferias gastronómicas o noticias relacionadas con el mundillo. Todo lo que tenga que ver con fogones tendrá su protagonismo en el retoño más joven del blog. Si es que se me hacen mayores sin darme cuenta.

El nombre de txoko viene que ni pintado. Para el que no lo sepa, en Euskadi, el txoko es la sede la sociedad gastronómica o el lugar donde se junta la cuadrilla a comer. También puede usarla un miembro de la misma con gente de fuera, pero el txoko es para uso de los que forman la sociedad. Por lo tanto, el txoko es un lugar de reunión y social. Me gustaría transmitir, también, ese aspecto en el nuevo apartado con la colaboración de distintos blogueros. No descarto entrevistas sobre esos temas a personajes de Internet. El txoko se suma a la sala de cine que ya tenía montada.

Sin nada más que añadir os quiero dar la bienvenida al nuevo txoko, una extensión de BlogdeBori donde vamos a menear el bigote (al menos yo) a base de bien. ¡La aventura nos espera!