Antes de empezar quiero decir que sí, es bastante irónico que escriba algo como esto, pero qué se le va a hacer. No sé si sabéis qué es el ‘Síndrome de Diógenes’. Es una enfermedad que te hace guardar todo tipo de porquerías y no desprenderte de ellas, normalmente la imagen típica es la de una anciana rodeada de basuras y gatos. Es una explicación muy resumida y a grandes rasgos.

Y como viene siendo habitual en la vida dospunticerista, lo que pasa en el mundo real repercute en el virtual, por lo que también existe en la Red. Y afectados por el síndrome de Diógenes hay de dos tipos: los de enlaces y los de ‘amigos’.

Los primeros llenan su navegador, lector de feeds, o cuenta de Del.ici.ous de links y links llenos de cosas que al final no van a leer pero guardan “por si acaso”, no vaya a ser que un día los necesite y no los encuentre. El otro ya es un poquito más cansino, se trata de los recolectores de amigos en las distintas redes sociales.

Tiburones 2.0 que sólo buscan amistad y para ello sigue a todo el mundo, tengan o no intereses comunes, los hay de muchos tipos, destacando aquellos que te mandan mensajes en cascada pidiéndote que les sigas o seas su amigo, o los que te agregan y desagregan mil veces para que tr des cuenta, esos son los peores.

Y yo me pregunto, ¿para qué tanto interés? Es cierto que yo no tengo necesidad de implorar followers en Twitter porque es algo, que con la cantidad, me dejó de importar, ahora busco calidad, al menos para seguir, y si no me siguen, pues no pasa nada. Tampoco entiendo la obsesión de micha gente por llegar a tal o cual número de seguidores, tweets estilo “5 followers para los 400”, está bien ser seguido y la sensación de autorealización cuando ves que una importante cantidad de gente opina que lo que dices es interesante (o te siguen para reírse).

Es cierto que algunas veces he hecho menciones al número de followers, pero era con afán de mofa, recuerdo cuando comentaba los seguidores en base al año que indicaba (1939) y empezó una pequeña “mini II Guerra Mundial” al respecto. Eso es divertido (y no porque lo haga yo). En cambio me parece bien comentar el número de tweets escritos, porque eso es algo propio, que tú has ido haciendo a lo largo de tu andadura.

Ya estáis alertados sobre este fenómeno, ahora toca pensar sobre ello, ¿sufres el ‘Síndrome de Diógenes’ digital? ¿No lo tienes pero lo sufres por terceras personas, lo soportas? Puedes comentarlo, que es gratis :D. Hasta otra.

P.D: Comenta Iván Villalba que existe un tercer tipo, aquellos que llenan carpetas y carpetas de pdf, txt, jpeg, mp3 y demás residuos de internet, el más antiguo según él. Así que como decía Laporta “¡¡al loro!!”