El pequeño mapa que veis arriba es cómo hubiese quedado Andalucía si la abstención se contabilizase para un partido político. Así que imaginando esa particularidad, tras las elecciones autonómicas de ayer el panorama hubiese sido bastante distinto. En esta ucronía, las elecciones las hubiese ganado el Partido Abstencionista con 47 escaños, lejos de los 55 de la mayoría absoluta. La segunda fuerza política en Andalucía sería el Partido  Socialista Obrero Español con 29 escaños. Javier Arenas y el Partido Popular serían la tercera fuerza política con 28 escaños, muy cerca de Griñán. La cuarta fuerza política andaluza sería Izquierda Unida que ocuparía 5 bancos en el parlamento andaluz.

Sorprende que en esas circunstancias el PSOE aventajara en un escaño al PP de Arenas, cuando en las elecciones de ayer ganaron los populares con tres escaños más. También destaca que los socialistas son los únicos capaces de romper el color gris de la comunidad en Jaén. En esa provincia, el PSOE saca una ventaja de 10627 votos al Partido Abstencionista, siendo la única con algo de color.

Elaboración propia.

Los resultados electorales en las provincias andaluzas hubieran quedado así:

  • Almería: PA: 5 escaños. PP: 4 escaños. PSOE: 3 escaños.
  • Cádiz: PA: 8 escaños. PP: 3 escaños. PSOE: 3 escaños. IU: 1 escaño
  • Córdoba: PA: 5 escaños. PP: 3 escaños. PSOE: 3 escaño. IU: 1 escaño.
  • Granada: PA: 5 escaños. PP: 4 escaños. PSOE: 3 escaño. IU: 1 escaño.
  • Huelva: PA: 5 escaños. PP: 3 escaños. PSOE: 3 escaños.
  • Jaén: PSOE: 4 escaños. PA: 4 escaños . PP: 3 escaños.
  • Málaga: PA: 8 escaños. PP: 4 escaños. PSOE: 4 escaños. IU: 1 escaño.
  • Sevilla: PA: 7 escaños. PSOE: 6 escaños. PP: 4 escaños. IU: 1 escaño.

Fuente: RTVE

En Asturias es más sencillo porque es una comunidad uniprovincial. Si la abtención se hubiese contabilizado como partido político propio hubiera ganado las elecciones. El Partido Absentencionista se hubiera quedado a las puertas de la mayoría absoluta con 22 escaños en el parlamento asturiano. Aún así, la victoria sería tan aplastante que es difícil que gobernase otro partido. La segunda fuerza política en Asturias sería el PSOE con 8 escaños, seguido de Foro Asturias y del Partido Popular con 6 escaños cada uno. Finalmente, Izquierda Unida se hace con 3 escaños para convertirse en la quinta en discordia.

Tan solo un pacto a cuatro bandas podría echar del gobierno asturiano a la abstención. Tanto en Gijón como en Oviedo, el Partido Abstencionista gana de manera clara y arrolladora y mejora los resultados de otros años. Así, el mapa asturiano se tiñe de un gris abstencionista que se queda a un solo escaño de la mayoría absoluta.

Elaboración propia

Estos serían los resultados en caso de contar la abstención como partido. Son curiosos porque cambian sustancialmente lo que vimos anoche. Este recuento electoral demuestra que la ciudadanía prefiere quedarse en casa y no ir a votar antes que hacerlo por un partido concreto, excepto en Jaén. Creo que es una manera gráfica de demostrar el desencanto de los electores con sus elegidos. Puede que lo que he hecho no sea del todo acertado, pero creo que me he acercado bastante. Con los datos en la mano y basándome en el método d’Hont he realizado esta simulación ucrónica.

¿Qué os parecen estos resultados? ¿Son más acertados? ¿Se ajustan más a la realidad o no? Podéis responder en los comentarios o en Twitter, que siempre estoy por ahí. Un saludo.