Ya lo dijo Esteban (@mediotic) en su breve resumen del #EBE13. “Si veis a los patrocinadores como esas personas que os van a vender su producto, mal hecho. Los patrocinadores hacen posible con su esfuerzo económico que todo lo que es el EBE se haga. No sólo el EBE, sino que pasa en otros muchos eventos” comentaba el vallisoletano en su blog. Tiene toda la razón, para qué vamos a negársela. Como en el EBE, sucedió lo mismo en el InterQué. Estos eventos tan gordos no se pueden sostener sin los patrocinadores. Aquellos que ponen dinero u otras cosas para conseguir traer gente que cuente cosas interesantes. Siempre trato de pasar por el stand, como dice Esteban, para ver qué se cuece y qué cuentan. Quiero poner tres ejemplos distintos que viví durante la semana pasada y, concretamente, el viernes con motivo del #IQ13.

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El primer caso es el de Hotel.info. Esta web organizó un concurso de fotos en Instagram de cara al InterQué. Algo sencillito, una foto y un vídeo con el vaho de la ducha en el espejo. Un concurso que solo requería un acción, no ir dando la tabarra por redes buscando múltiples likes o retuits. No suelo participar en concursos, pero estos en los que solo subes la foto por hacer el monguer y tal, no me cuestan mucho. Además, es una manera de apoyar al patrocinador, que busca un poco de viralidad y movimiento. La gente no ha respondido. Mira que era sencillo, pero nada. Me da bastante pena ver como un concurso que requiere tan poco no tenga una mayor participación. El premio es bueno. María me decía que soy muy previsor, puesto que si lo gano, tengo medio EBE pagado.

Esta misma web contactó conmigo por correo electrónico unos días antes para ver si era posible cazarme en algún descanso y hacerme unas preguntillas para su web. “Sin ningún problema” pensé. ¡Qué mínimo! Con el tiempo que han invertido. Yo también trabajo de estoy molesta mucho cuando ves que intentas hacer algo divertido y diferente y la gente te da la espalda. Al menos, como compañero, intento apoyar muchas iniciativas. Esta es solo una de ellas.

El segundo caso es el de Honda. La empresa japonesa se decidió a sortear un iPad Air entre todos aquellos que subiesen una foto posando delante del nuevo CR-V con la etiqueta #hondabitacoras2013. Yo me di cuenta cuando pasaba por la puerta y la azafata me dijo a ver si me sacaba la foto. Naturalmente acepté, no tanto por el premio, que no suelo ganar muchos sorteos, como por el apoyo al patrocinador. Aproveché para interactuar un poco con la cuenta oficial, pero no conseguí que me dejasen dar una vuelta a la manzana con el coche. Una pena. Aún así se agradece la intención y los maíces con chocolate de la bolsa de bienvenida. Seguro que es un cochazo.

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Y por último el de ALSA. La compañía de autobuses, como todos los años, ponía a disposición de algunos de los asistentes un asiento (de ida y vuelta, si así lo querías) al InterQué. Todo un detalle poder viajar gratuitamente y en calidad Supra. Llevo aprovechando esa ‘oferta’ tres años consecutivos y siempre ha sido una delicia. Además, organizaron otro concurso con las fotos de los asistentes en un bus de ALSA. De nuevo participé, no tanto para intentar ganar como para dejarme llevar por el patrocinador. Que no rechazaré el premio si lo gano, pero no participaba con afán de lucro.

Como os decía, los patrocinadores son importantes y hay que cuidarlos. Son los que ayudan a que muchas de nuestras tonterías salgan bien. Si organizan concursos, no estaría de más participar, dar una muestra de apoyo y gusto. Como bien decía Esteban en su blog, sino lo hacemos, igual se plantean la conveniencia de seguir aportando, se echan para atrás (con razón) y se cae el evento del calendario. A los patrocinadores hay que cuidarlos, como ellos deberían cuidarnos como clientes. Nunca se sabe cuándo pueden meter una jugosa oferta en tu bandeja de entrada.