¿Os acordáis de esa maravillosa época en la que escribíamos en blogs y leíamos los de otros? Esa entrañable etapa en la que muchos teníamos blogs personales donde plasmábamos lo que nos íbamos encontrando en el día a día. La canción dice “Video killed Radio star”. Eso no es cierto, pero podemos llegar a pensar, en mi caso lo hago, que “Twitter kills blog star”. No hablo de las estrellas de la blogosfera, lo hago de la propia blogosfera. Me da la impresión que se ha profesionalizado todo en demasía y no queda mucho de aquel espíritu amateur que tanto aroma le daba al tema.

Imagen obtenida del Blog de Enrique Dans.

Imagen obtenida del Blog de Enrique Dans.

El bueno de Joan @Carballo lleva 27 días sin actualizar su EnGeneral. Y la anterior a esa fueron dos meses sin un mísero artículo. El Diario de un Píxel tiene algo más de actividad (escribió un resumen de sus nueve años hace tres días), pero ha bajado el ritmo una barbaridad. Lo mismo podemos decir de René y su BocaBit, que lleva dormido 15 días. Antes de eso, más de un mes. Exactamente igual que Save the Geek cuya última actualización es de junio. Este mismo blog lleva sin actualizarse desde abril. Aunque si miramos el blog de @Twittboy tenemos un caso algo más consistente. El pájaro canario escribió su última entrada sobre los Sanfermines, pero de 2012.

Puedo afirmar que todos lo hemos ido dejando, poco a poco, por temas laborales. Todos relacionados con Internet. Creo que en ningún momento hemos dejado de escribir en blogs, pero ya no son los nuestros. Nos hemos profesionalizado y tenemos nuestras bitácoras, esas que con tanto cariño construimos en su día y pagamos anualmente (o como quiera que tengan establecidos sus contratos). Estamos abandonando nuestros yos. Personalmente, quiero recuperarlo, poco a poco. Con el gustazo que daba escribir sobre lo que fuese y ver unos cuantos retuits y menciones, comentarios y saber que la gente lee lo que escribes. En fin.

Esto es solo un recuerdo que cuando éramos blogueros. Cuando el EBE (Evento Blog España) hacía honor a su nombre. Ahora solo somos usuarios de Twitter que tienen un blog que se muere, poco a poco, de inanición. Hasta @cosechadel66 ha bajado el ritmo. ¡Nuestros blogs se mueren! Save the blogs!