Desde la primera colaboración de Marvel con Netflix para lanzar la serie de Daredevil con vistas a crear un supergrupo llamado ‘The Defenders’ más adelante he seguido con ganas esta relación comercial. Con altos y bajos en el camino, el último producto estrenado es la segunda temporada de Luke Cage, el héroe antibalas de Harlem. La primera temporada no gustó demasiado. Fue la primera serie de esta colaboración entre la Casa de las Ideas y el portal de vídeo bajo demanda que no cuajó tan bien como las anteriores. El primer bache en un camino ideal hasta el momento. A mi, en cambio, me gustó. Por eso he cogido con ganas esta segunda temporada y por eso creo conveniente hablar de la serie en este post.

El personaje ya se había presentado en la serie ‘Jessica Jones’. Nos presentaron a Luke Cage y sus poderes. Básicamente, como ya he mencionado anteriormente, es antibalas. A eso se le suma una fuerza considerable. Es capaz de levantar un palmo del suelo a delincuentes cogiéndoles por el cuello de la camisa. No sé para qué explico esto si el post va a tener spoilers y no os debería interesar si no habéis visto la segunda temporada. El caso es que Luke Cage tuvo su serie propia en la que trataba de salvar Harlem de la mafia local. Una mafia que estaba localizada en un local concreto llamado ‘Harlem’s Paradise’, su guarida. Por el camino apareció Diamondback, el villano principal de la temporada y se cuentan los orígenes del héroe y cómo consigue sus poderes.

Cottonmouth en la primera temporada.

Como ya digo, la primera temporada me gustó. La historia me parecía interesante, los personajes me gustaban y la realización de la serie me llamó mucho la atención. Ese toque personal que tenía la primera temporada de Luke Cage se ha trasladado a la segunda y sigue siendo uno de los puntos fuertes de la serie. Los números musicales y la fotografía (sobre todo cuando están dentro del club) es algo muy atractivo y poderoso. Música negra en todo su esplendor. Blues, reggae, jazz, hip hop… Casi todos los capítulos cuentan con sus minutos musicales y son terriblemente interantes de ver y oir. De hecho, el soundtrack de la serie es de las mejores cosas que nos ha dejado. Ya solo por él, merece la pena Luke Cage.

Esta segunda temporada también me ha gustado. Tal vez más que la anterior. El malo me ha parecido muy interesante, aunque algo desaprovechado en la parte final. También me han gustado las adiciones al reparto como Gabrielle Dennis haciendo de Tilda Johnson, la hija de Mariah Dillar, una de las villanas de la función. Han aprovechado para ahondar un poco más en los personajes y evolucionarlos un pelín. Cerrar viejas heridas y reabrir otras tantas. Como siempre, un protagonista mudo e inmóvil ha sido el ‘Harlem’s Paradise’, que ha centrado parte de la trama y del conflicto hasta la resolución final.

¡CUIDADO, SPOILERS!

Vamos ya al tema de los spoilers y a lo que quería comentar en el post. Ese final en el que Luke Cage se convierte en el dueño del club y parece que asimila, a su manera, la organización de Mariah Dillard-Stokes. Es el halcón que vigila su reino (tanto el club como Harlem) desde una atalaya y quiere evitar una nueva guerra entre las mafias de los alrededores del barrio de Nueva York. No me gustó nada, porque no me pega con todo lo que había dicho y hecho el personaje. Es más, cuando el abogado de los Stokes revela el contenido del testamento, el propio héroe dice que lo mejor es quemarlo todo, reducirlo a cenizas. Debe de arrepentirse de ello y lo convierte en su guarida. Habrá que ver cómo evoluciona la tercera temporada (de haberla), pero casi parece que Carl Lucas (nombre real de Luke Cage) se haya convertido en villano, en vez del héroe que Harlem adoraba. Y no me casa con la personalidad que se ha exhibido hasta el momento. No me ha gustado esa decisión. Tampoco que hayan decidido hacer una temporada de 13 episodios cuando con 10 o, incluso, 8 se hubiese podido contar más o menos lo mismo. No es que tenga relleno, pero si hay cosas que se pueden obviar tranquilamente.

Aún así, a pesar del final y de esa duración un poquito excesiva, me ha gustado y no dejo de recomendarla. Es interesante, tiene musicote y sale Luke Cage repartiendo mamporros a diestro y siniestro. ¿Algún plan mejor para cuando no sepas qué ver?