Desde principios de mes, más o menos, El Correo, el periódico más leído de Bizkaia (y también de Euskadi) se ha embarcado en la siempre difícil aventura de levantar un muro de pago para sus lectores. Como bien sabéis, la publicidad digital no es tan efectiva como la impresa en papel y, por ello, los diarios consiguen menos ingresos. Una de las soluciones que algunos medios de comunicación han decidido implantar es el pago por el uso y disfrute del mismo. En EE UU algunos de los periódicos más relevantes como el New York Times o el Wall Street Journal lo llevan realizando con éxito durante años. ¿Será el caso de El Correo?

Desde el primero momento no lo vi con buenos ojos. No el formato en sí, me parece más que justo que un medio quiera cobrar por las noticias que publica (aunque haya bastantes de agencias). Me preocupaba más la calidad. Como ya he dicho en más de una ocasión, no me importa pagar si el producto es bueno. De hecho, soy gran fan de la revista Panenka, a la que estoy suscrito desde hace dos años y muy a gusto. No es la primera vez que comento mi preocupación por la calidad de este producto informativo. Tampoco me ha gustado la forma en la que se ha implementado.

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Por lo pronto, el usuario plus podrá acceder a todo el contenido de la web, podrá utilizar la nueva app para dispositivos móviles y tendrá contenidos exclusivos en forma de suplementos digitales con temas como el cine o la economía. Además, dejará de ver anuncios dentro del sitio web. Incluso de esos molestos que saltan de la nada para fastidiar. El usuario normal, por contra, solo podrá ver los titulares y diez noticias al mes. Una vez alcanzado ese límite, chimpún. A quien le interese estos detalles, los puede consultar en su web.

Después de una semana de uso ya puedo decir que esta nueva versión de pago no es para mi. No es porque sea de pago. Da igual que sea 1€ al mes o 5€ como será finalmente. Personalmente no creo que me aporte más que antes. De hecho, sigo pinchando en las noticias con titulares sugerentes que publican otros medios del grupo como Ideal o Diario Vasco, todavía sin muro de pago. Los suplementos extra no han logrado engancharme en ninguno de los dos días (el cine me importa poco lejos de las películas que quiero ver y la economía no me interesa nada). Así que solo quedan las noticias de ámbito más local que acaban diluidas entre tantas que no me acaban de atraer y que prefiero ojear en el bar por el módico precio de un café.

Me considero una persona informada y atenta a lo que sucede en el panorama informativo. Tal es así que me como bastantes tertulias informativas y leo varios diarios. Aún así, me entero antes de los grandes titulares por las redes sociales (Twitter en su mayoría, aunque también Facebook) que por las alertas push de la aplicación de El Correo.  Eso sí, tengo que reconocer que la app, aún con sus fallos, está muy bien montada y se hace fácil de usar, aunque tanto tutorial me acabe de cansar rápidamente.

En definitiva, he visto que El Correo On+ no es para mi. La información, al menos por ahora, no me parece lo suficientemente interesante. Tal vez su mayor problema es que la competencia lo haga gratis y pueda conseguir un producto similar (o mejor) sin coste adicional en otra parte.

¿Qué mejoraría si estuviese en mi mano?

  • Más periodismo local. Alejado de los breves, las notas de prensa o lo ya publicado en la versión en papel.
  • Más video-reportajes de nivel. Cuando digo esto hablo de cosas cercanas a Vice, pero en Euskadi. No relegar el vídeo a cuatro eventos de promoción de El Correo, colas de San Mamés o playas en verano. Reportajes periodísticos de buena televisión.
  • Mayor diferenciación con otros diarios. Tanto del grupo como ajenos a él. Si tengo algo similar gratuito, ¿para qué voy a pagar por ello?
  • Menos agencias y más producción propia. Y más si hablamos de potenciar al máximo el periodismo local.
  • Menos noticias clickbait.“Descubre el nuevo peinado de Messi”. “¿Ha ganado Irina su ruptura con Cristiano?”. Ese tipo de noticias hacen que pinche, siempre. Y luego me dejan mal sabor de boca por leerlos en un diario ‘serio y profesional’.
  • Más cultura. De todo tipo, que el periodismo cultural siempre se queda atrás (y no es solo cine).

Estas son algunas de las ideas que se me ocurren, pero claro, de ahí a hacerlas hay un paso muy gordo. Entiendo que cuesta mucha pasta y lo que intentan es ser rentables porque el actual digital no da un duro. Casi es una carta a los Reyes Magos, pero qué se le va a hacer. De momento, lo que ofrecen no se ajusta a mis necesidades informativas. Seguiré buscando.