Estaba echando un vistazo a lo que pasaba en Twitter, cuando me he encontrado esta perla del gran Adolfo Suarez (@cosechadel66 en Twitter). El bueno de Adolfo, una encantadora persona, aunque comparta nombre y apellido con el antiguo Presidente del Gobierno, no tiene relación. Guardo con orgullo, y lo leo de vez en cuando, su segunda cosecha, su segundo libro, disponible en Bubok. Después de este momento de ensalzamiento del Adolfo, continuo. El tweet en cuestión es “¿De verdad el factor más importante en un país con 4 millones de parados a la hora de votar es la Ley SInde?“, y he ahí el problema y la reflexión que este motiva. ¿De verdad?

Creo que el tema de la Ley Sinde se nos ha ido de las manos. El otro día leía en la edición digital de ‘El Correo’ parafraseando a Enrique Dans, “gurú” de Internet, que cree que los votantes castigarán el apoyo de PSOE, PP y CiU a la ‘ley Sinde’. Y volvemos a lo mismo, ¿estamos tontos? Vivimos en un país con casi cinco millones de parados, donde las perspecticas de futuro pasan, al menos para los trabajadores cualificados, por emigrar a Alemania, donde pagan más y hay mejores condiciones laborales, donde el futuro de las pensiones está en entredicho y existe un amplio debate y más problemas que irán surgiendo de aquí a 2012. Con ese panorama, solo se nos ocurre castigar políticamente a parte de los culpables de esto por una ley en particular.

También me mosquea leer reportajes como del que he sacado el comentario de Dans, me fastidia porque leo cosas que creo que no son verdad. Por ejemplo, no pienso que exista un llamado ‘lobby internatura’, ni que el número de followers sea indicativo de nada, ni que los 27 millones de internautas sea ‘una fuerza dispersa y heterogénea, pero que comparte unos mismos problemas”. Eso es escribir un reportaje estando alejado de la realidad, en Internet mucha gente va a su aire y hay multitud de opiniones y puntos de vista. A ello le sumamos el hecho que de 27 millones de internautas, son relativamente pocos los realmente activos y movilizados para alguna causa.

Un león en la puerta del Congreso de los Diputados (Imagen de Wikicommons, CC)

Y la Red también es egoísta, solo le interesa lo suyo. Varios de los asistentes a las reuniones sobre la ‘Ley Sinde’ son empresarios o tienen una importante vinculación con ese sector, y no han hecho ruido, no se han quejado ni forzado una reunión con nadie al respecto de las pensiones, las medidas económicas o los números del paro. Aquí solo importa lo suyo, lo que les afecta, la “libertad en la Red”, las descargas, el Twitter… Existen problemas que a nadie le interesa lo más mínimo. Incluso desde los medios de comunicación o los periodistas, estamos más interesados en saber lo que pasa en la Plaza Midán Tahrir de Egipto, a más de 3000 kilómetros de distancia, en un país al que nunca hemos mirado, que lo que está pasando en el interior. Azuzamos y elogiamos las manifestaciones masivas de los egipcios y callamos en España. Y encima los medios de comunicación prefieren dar cobertura a chorradas como el tweet de Bisbal que a cosas realmente importantes como la pérdida de rumbo del periodismo, que cada día se basa más en sucesos y chorradas, basadas en teletipos, redactadas por becarios malpagados. ¿Dónde quedan informaciones que hacían temblar a los poderosos?

Nos estamos ahogando en nuestro propio vómito, seguimos cometiendo los mismos fallos. Hemos tenido tres años para quejarnos, para salir a la calle, pero se está cómodo en casa, yo también, lo reconozco, y así nos va. A ver si empezamos a darnos cuenta que existe vida más allá de Twitter y que vive más gente fuera que dentro.