Lo comentaba el otro día en su blog el bueno de Alberto (@pixelillo). Los blogs personales han muerto. Como si de un periódico o un ministro de Interior se tratase, culpa a las redes sociales. Los blogs en los que se cuenta el día a día y la vida de la gente han sido relegados por las redes sociales. Como bien decía el Píxel, ese tipo de bitácoras han ido desapareciendo de manera paulatina. Todo se ha especializado y cada cual tiene sus intereses divididos y mezclados en distintos puntos de la red. De la globalización a la dispersión.

Fuente: WikiCommons (CC).

Pongo mi ejemplo personal. De pasar de hablar de todo aquí, he ido diviendo funciones en diferentes bitácoras. Hablo de comida en el Txoko, de cine en Sala B y del resto en redes sociales. También me viene a la cabeza el ejemplo de Clara Ávila (@ClaraAvilaC). Ella mantiene un blog profesional con su marca personal, otro sobre Madrid llamado ‘El ocio y el madroño‘ y colabora en ‘El País’ con AplilandiaY como esto, muchísimos casos.

Eso me lleva a la pregunta, ¿cómo definir este blog?  Siempre he dicho que es personal, en el sentido de inefable. No sé cómo categorizar mi blog. Es parte profesional, porque hablo de temas relacionadas con mi sector, pero también escribo sobre mi pueblo, mis viajes, congresos y turismo… ¿Se sigue considerando personal aunque no hable exclusivamente de mi. Sigo dándole a la tecla tres días a la semana por ocio, diversión y entretenimiento. Por amor al arte que se dice. No veo beneficio económico, pero si de otro tipo. A mi me merece la pena totalmente.

Siempre he dicho que para un periodista un blog es esencial. Comentaba el difunto Enrique Meneses que desd que aprendió a escribir, lo hacía todos los días, sin faltar ni uno solo. Es básico que un comunicador tenga un blog y le dedique cierto tiempo. Hace ya más de un año de mi último bajón de bloguero y cuando volví, reflexioné sobre los blogs que estábamos dejando morir poco a poco. Me alegró mucho tachar a uno de ellos de la lista. El caso es que hay que dedicarle tiempo, no es fácil, ni rápido, ni cómodo. Hay que buscar temas, investigarlos, escribirlos, ponerlos bonitos y moverlos en redes. No es una tarea sencilla, pero es imprescindible. ¿Qué credibilidad tiene un profesional que se dedica a escribir si no puedes leer los textos que tiene? En este sentido me fascina el trabajo que lleva lo que hace Goiane Avilés (@GoiAviles).

Reitero, creo que es básico tener un pequeño lugar en la inmensidad de Internet que puedas considerar tuyo. Lo uses o no es únicamente cosa tuya. Hay demasiados ejemplos de gente que se ha hecho grande (@ScientiaJMLN) con sus textos sin pretenderlo. Se puede hacer de muchas maneras. Hay alternativas gratis y de pago, buenas y malas, sencillas y complicadas. Todo vale en esto de los blogs. Y oye, ir a un Evento Blog España (@ebe) con blog mola.

Como siempre he acabado desviándome demasiado del tema. Sigo sin conocer una respuesta a la pregunta que da título a este post: “¿qué tipo de blog tengo?“. ¿Podéis ayudarme? ¿Cómo definís el vuestro?