Viñeta del gran J.R. Mora (http://jrmora.com)

Ayer murió Marcelino Camacho, el histórico líder del sindicato Comisiones Obreras (CC.OO.) o al menos así lo reflejaron varios medios de comunicación en Internet. Hace poco también murió Berlanga, otro hombre excepcional que tanto ha hecho por este país. Todas estas muertes se deben a descuidos del medio y/o del periodista. Las fuentes oficiales deben de ser fiables, pero nunca está de más contrastar la información, no sea que te pase lo que ha pasado con Camacho. La noticia ha saltado y ha conseguido gran viralidad en redes sociales, de hecho en Twitter a las 0:36 de esta madrugada el nombre del sindicalista aparecía entre los temas del momento a nivel mundial en la plataforma de microblogs.

Y es que es sabido  por todos, y si no lo descubro, que cuando un personaje relevante empieza a envejecer y muestra síntomas de muerte próxima (unos meses o unos años) se escriben artículos para honrar al difunto. Es el caso de personalidades como el Papa Juan Pablo II o el mucho más reciente Manuel Alexandre, es algo habitual, porque si la muerte te pilla de improviso, por ejemplo Michael Jackson, el margen de reacción es muy limitado. Con Berlanga y Camacho ha pasado eso, al recibir una noticia falsa de su muerte se han apresurado a darle al botón de sentido homenaje. Algo que es habitual, vuelvo a repetir, nunca hay que dejarlo para el último minuto. Además este tipo de textos son revisados periódicamente para introducir novedades que rodeen al personaje. Puede parecer macabro, pero esta a la orden del día.

De hecho una de las cosas que me llama la atención de ‘El País‘ es una página diaria dedicada a obituarios de personalidades que han muerto. Suelen ser de todo tipo, comp un antiguo dirigente del Partido Nacionalista Vasco apartado de la política hace años, el ideólogo de Corea del Norte que desertó al Sur en los 90 o un poeta no muy conocido pero con algún premio de renombre. El caso es recordar de alguna manera la vida de personas que por una razón o por otra han sido conocidos y fallecen en fechas cercanas a la publicación del obituario. No sé si mucha gente les echará un ojo, pero a mi me suele interesar la historia de esos hombres y mujeres que igual por mi juventud no conocía y descubro cosas interesantes. Me pare una buena sección, bien escrita, un sincero y bonito homenaje a los fallecidos.

La búsqueda en Google de 'Marcelino Camacho' nos revela que hay medios que han publicado la noticia, aunque al pinchar esa página no aparece. Google guarda todo.

El tema de Camacho o Berlanga, incluso de Bill Cosby en Twitter, son casos de una mala praxis de la profesión periodística, que se pueden entender, por varias razones (falta de tiempo, dificultad para contrastar la fuente…), pero no deja de ser un fallo que compromete al medio y al periodista. Por suerte con el ‘caso Marcelino, ha sido una cantada global en la que han caído desde la agencia de noticias ‘Europa Press, periódicos generales comoPúblico o económicos como ‘Expansión. Es una de esas anécdotas que salen cada cierto tiempo y seguirán pasando, esperemos, una vez más, que esta sea la última, aunque ya os advierto que habrá otras…

Un saludo :D