Estamos en campaña, sí. Como para no notarlo. El coche del PP recorriendo las calles con la cancioncilla a todo trapo por el sistema de megafonía (espero que no lo compren los canis para su música), los muros de Facebook para colgar los carteles electorales, los mítines sorpresa en mitad de la calle, los repartidores de panfletillos electorales que nos importan una mierda poco y las mentiras. Mentiras a tutiplén. A ver quién dice la mayor chorrada del reino y a ver quién gana el concurso de popularidad.

Llevan pocos días de campaña electoral (nosotros muchos aguantándolos), pero parece que ya tenemos una reina y un rey en el fantabuloso mundo del populismo marketing político. Son Esperanza Aguirre y Antonio Miguel Carmona. El segundo me fascina, porque me lo imagino como el Pablo Iglesias del PSOE. Un hombre que piensa que va a ganar porque es tertuliano en laSexta. Además, de Esperanza Aguirre ya no te sorprende nada. Sabes que es capaz de todo para arañar un voto, así que Carmona despierta algo más de interés. Además, es un hombre que hace cosas. Así lo deja ver el Tumblr que tenen montado al respecto.

Pero eso, que ya estamos en mitad de una nueva campaña electoral y hay que revalidar los votos con las formaciones que nos han gobernado en pueblos y diputaciones forales durante los últimos cuatro años. Ahora es cuando empezamos a preguntarnos quién cojones puñetas es esa persona que se presenta por tal o cual partido para ser diputado general de Bizkaia. O los de las listas municipales. Que a muchos les conoces y por eso mismo pasas olímpicamente de votarles.

Pues eso, que estamos en unos días horribles llenos de falsa alegría, gente gritando cosas, alborotos y chorradas mientras intentan arañarte el voto contándote cosas que quieres oír (en parte) para luego soltar alguna excusa del tipo “ha sido imposible llevar a cabo este punto del programa”. Eso si hay suerte, porque esta legislatura a nivel estatal no han usado ni excusas. Se han comido el programa electoral con patatas y no han dado explicaciones. Olé sus huevacos.

Pereza máxima. Lo peor no ha pasado, que todavía quedan unas elecciones generales a finales de año. Que a ver en qué queda todo esto. Podemos es el mal absoluto. El PSOE se ha lavado la cara y sigue igual. Ciudadanos me acojona que no veas. El PP sigue siendo el PP. ¿UPyQué? Izquierda Unida a lo suyo y los nacionalistas que cada vez tienen más sencillo su discurso.

En fin, despertadme cuando pase algo interesante. ¡Ah! Esperad, antes de que se me olvide. A ver si para el viernes tengo escrito el post sobre las subvenciones electorales para Euskadi (o Bizkaia) en estas elecciones. Veremos.