Ayer fui al Mercado de libros usados que han organizado en la plaza del metro de Algorta. Según me dijeron mi madre y mi abuela, por la mañana, el mercado, estaba abarrotado de gente y de libros e iban trayendo más y más ejemplares para vender. Yo fui por la tarde y libros no había una cantidad enorme, pero era considerable, de gente sí que estaba más lleno. Me tiré como una hora por ahí, mirando libros antiguos y usados, unos en buenas condiciones y otros con no tan buena salud. Entre los volumenes disponibles se encontraban novelas conocidas como ¡Viven! o clásicos como El Quijote, La Celestina o Las mil y una noches e incluso libros de texto. Eso me extrañó bastante, pero vendían enciclopedias completas por menos de 20 €, manuales de Word 97, MS-DOS o Windows 3.1 y también libros y guías editadas por organismos públicos o periódicos. Era un popurrí bastante interesante de libros y libros con olor a viejo. Me hizo particularmente gracia el manual sobre Word 97, porque hasta hace escaso tiempo era el procesador de textos que había estado usando. El caso es que rebuscando, rebuscando al fin encontré un libro, pero no cualquier libro, EL libro, encontré mi querido El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo, que tengo en mi perfil Acerca de… como mi libro favorito. Así que lo cogí y seguí mirando a ver si encontraba algún otro chollo, pero pasados 5 minutos ojee el que llevaba en la mano y me dí cuenta de que era el primer tomo del primer libro, es decir, faltaba la mitad del libro, así que enfadado lo dejé en el primer montón que vi. Y justo cuando ya iba a irme con las manos vacías, se me desencajó la cara y la mente, vi la segunda parte de La Comunidad de Anillo, la tenía ahí, frente a mis ojos, al alcance de mi mano y había perdido la primera parte. No lo dudé, me tiré encima de un montón de ancianas para evitar que cogieran mi tesoro y me puse a buscar freneticamente la primera parte que había dejado olvidada, cual Anillo Único por Sauron. Al final lo conseguí divisar y hacerme con él con un paso de semibaile para evitar chocarme con otra ancina, el lugar estaba petado de señoras. Así que con la felicidad en vez de cara, una sonrisa de mi oreja hasta la del que estaba más cerca de mi, fui a comprar los dos libros y largarme de allí enseguida, que olía a viejo, aunque no solo por los libros. Lo mejor de todo fue que pagué 2 €, habéis leído bien, 2 € por comprar mi libro favorito y que el anterior se había roto de tanto usarlo, si hasta lo tenía forrado. Así que dejé mis 2 € y salí de ahí feliz y contento como una perdiz.

Al salir me dirigí a un kiosko cercano a ver si había alguna revista interesante que comprar. Lo que más me llama la atención de ese kiosko, a parte del nombre Kukumiku, es que las revistas de Linux superan ampliamente a las dedicadas a Apple y Mac. Pues entre todas las recistas encontré algo que me sorprendió, una guía para aprender a utilizar el OpenOffice.org, con la suite ofimática gratuita incluida. Me alegro que poco a poco el software libre empiece a despuntar y se de a conocer al gran público. Creo que ya lo dije, pero Patxi López va a apostar por él en esta legislatura, a ver si es verdad.

Foto sacada con el móvil (mala calidad) de la guía en el kiosko.

Foto sacada con el móvil (mala calidad) de la guía en el kiosko.

Y poco más que decir, que me he pasado todo el día estudiando para el examen de Marketing del lunes y ya me lo sé, el problema es que me he quedado sin ídems para hacer (problemas, por si no lo habíais pillado). Así que si alguien tiene problemas de Marketing, a ser posibles de Margen Bruto – Margen Neto o calcular beneficios a través de ingresos y diversos costes, soy todo correos electrónicos. Por cierto, el lunes, 25 de mayo, es el Día del Orgullo Friki, ¿qué estáis preparando?

Un saludo.