Hace unas semanas, Goizane (@GoiAviles) publicaba en su canal de Youtube un pequeño recopilatorio de sus fashion bloggers favoritas en Instagram. Con la particularidad que solo publican sus looks en esta red social. Ese es un fenómeno que siempre me ha sorprendido, pero que lo entiendo perfectamente. ¿Por qué poner un juego de cuatro o cinco fotos con el mismo look si en un plano general se ve? Además, no difiere mucho del trabajo en esta red que hacen muchas egobloggers.

Me sorprende porque es de las pocas temáticas que pueden suprimir el blog (con todo lo que ello conlleva) y dejarse llevar en una red social particular. Digo esto porque no veo a un gastroblogger haciendo reseñas o recetas en Instagram o Vine (solo seis segundos de vídeo) o blogueros de tecnología dedicados a escribir parrafadas en los pies de fotos de Pinterest sin intención de enlazar a alguna página. En cambio, las fashion igers pueden mostrar sus looks y, además, etiquetar en cada prenda al fabricante o vendedor para ayudar a otras interesadas en su compra. Un uso realmente curioso.

El caso es que no se trata de un tema aislado, cada vez aparecen más. Tiene sus ventajas. Pueden filtrar quién ve sus fotos por medio del candadito y no da muchos quebraderos de cabeza: sacas la foto, escribes, etiquetas y publicas. Ahorras mucho tiempo. Además está todo a mano, todo junto y no tienen que andar saliendo de la aplicación para poder ver más fotos, están todas ahí. Como todo, también hay inconvenientes. El más grande que se me ocurre es que llegado el caso podrían cambiar los términos de uso de Instagram y cargarse años de trabajo. Ya sabemos cómo son las empresas de Internet, que están siempre moviéndose.

Este ejemplo es poco exportable a otras temáticas, pero hace que me de cuenta del cambio que estamos sufriendo en las comunicaciones sociales y cómo se van transformando las ideas prestablecidas años atrás. También te digo que Instagram no es más que una evolución (bien montada) del mítico Fotolog (que sigue en activo). ¿Vosotros conocíais este fenómeno de las fashion igers? ¿Se os ocurren más casos parecidos?