El cierre de CNN+ es una auténtica pena, resumiendo los tópicos, era lo único decente de la TDT y bla, bla, bla. Creo que la televisión digital terrestre tiene cosas buenas, al margen de CNN+, personalmente me encanta Neox y sus concatenación de series juveniles que entretienen, Clan de TVE y su programación infantil, sobre todo Bob Esponja, es algo que siempre trato de ver, los deportes de Teledeporte… Hay canales que valen la pena, al menos programas dentro de esos canales. En el sector informativo destacaba CNN+ a pesar de solo competir contra el Canal 24 Horas de Televisión Española. El cierre de este canal es una pena, sí, pero es culpa de todos.

No hay más que ver la audiencia, mínima, es decir, no se veía. Algo de culpa tendrán ellos, he de reconocer que me encantaba poner esa cadena y ver las noticias según me levantaba, desgracidadamente, en segunda ronda ya resultaba aburrido y había que cambiar. Su poca programación al margen de la rueda de noticias no estaba mal y ayudaba a refrescar con un poco de seriedad informativa el panorama televisivo, pero admitamos que no era para echar cohetes. Me repatea encontrarme tantos admiradores del canal una vez muerto, es como la gente que se pasa toda la vida ignorando a una persona, incluso hablando mal de ella, pero acude al funeral o esa gente que te agrega al Facebook y ni te saluda por la calle. En este país nos va el morbo más que nada, estilos diferentes, pero morbo a fin de cuentas. Muchos nos quejamos de la baja calidad de la televisión, pero a la hora de la verdad no apoyamos las apuestas arriesgadas. Una de los los más claros ejemplos los tenemos en Ciudad K, una serie innovadora, distinta, que se emitió en La 2 y no la vio ni chus, pero luego todo el mundo la alababa. “No, es que la veía por la web”, pues no te quejes de la televisión.

Imagen sacada de http://eltelevisero.blogspot.com

Por otra parte quiero expresar que no me gustaba nada Iñaki Gabilondo en su programa, ni en los informativos de Cuatroº, todo sea dicho. Siempre me resultó muy personalista, un poco (bastante) alejado de la información y cruzando la línea de la “formación” u opinión. Reconozco que Gabilondo ha sido, es y será un referente para el periodismo y los estudiantes de periodismo, aunque no sea el mío, pero su forma de afrontar la información y entrevistas en televisión no era de mi gusto, como digo, demasiado personalista. Y de todos los despidos de la cadena, es el que menos va a sufrir, en caso de querer encontrar otro puesto de trabajo, aunque todos ellos han sido integrados en la plantilla de Atlas (empresa que suministra noticias a Telecinco), no se sabe nada acerca de su futuro.

Lo que es casi peor de todo esto es que Telecinco, nueva propietaria de la frecuencia en la que se emitía CNN+ y que Prisa no quiso renovar su contrato de alquiler, porque al parecer quiere lanzar un canal en plataformas de pago, va a ser sustituido por un canal 24 horas de Gran Hermano. Eso sí que es una tragedia y digno de llorar. Se puede decir lo que se quiera de Mercedes Milá y a mi no me gusta, ni como presentadora (otra del “ego-club”), ni como periodista, adolece del ‘Síndrome Samanta Villar‘, yo, yo, yo. El sustituto de CNN+ no solo no está a la altura, si no que ayuda a destruir, un poco más, la imagen de este país, donde los ciudadanos se evaden mirando una caja cada día más tonta, en vez de cultivar otras actividades. Puede que lo que haga no sea interesante, pero creo que escribir unos pocos posts a la semana y mandar varias decenas de tweets al día, vienen mejor que estar pegado a la tele y ver a un grupo de ni-nis haciendo el vago (y no es que yo sea la persona más activa del mundo).

Esto solo afianza la mala imagen que se tiene de nosotros en el exterior. Por mi parte llevo estos días y los que quedan hasta el final de la emisión, viendo cada mañana las noticias del día y aprovechando para pasar el mayor tiempo posible con el enfermo terminal. Creo que muchos de los que auparon #cnnplus como Trending Topic nacional y se lamentaron lastimeramente de su pérdida lo vieron esa noche y nada más. Aquí queda el recuerdo, de las horas de información que me han dado y en mi mente vivirá siempre su cobertura de la crisis de controladores en el Puente de la Constitución. Ahora es el momento de innovar y arriesgar, a ver qué surge para tratar de suplirlo y quién se arriesga con todo esto. Hay que recordar que este canal ha sido una importante cantera donde se han fogueado periodistas que luego han pasado a un plano de mayor importancia como es el caso de la Princesa de Asturias, Letizia Ortiz, que empezó a presentar informativos ahí, o de periodistas anónimos como Noelia Vera. Solo me queda decir: la cadena muere, el espíritu no. CNN+, siempre contigo.