El viejo proberbio atribuido a Julio César (“divide et impera”) hacía referencia a que la división es la mejor manera de conseguir una victoria (militar o de otro tipo), pero parece que en Internet ese tipo de estrategias se utilizan para conseguir la victoria propia. ¿Cómo? Sí, me lío yo solo. Digo que hay grandes empresas del Social Media mundial que han decidido dividir sus activos en varios puntos y tratar de conquistar a los usuarios mediante esa técnica.

Tengo claro que buscan descargas, porque si un usuario está utilizando con gusto una aplicación, pasará a utilizar el servicio dividido. Si algo funciona, no lo cambies. Ese es otro de los proverbios que llevamos años escuchando. Parece que tanto Facebook como Foursquare han decidido ignorar el tema. Y estas son las dos empresas más grandes que han llevado a cabo una independentzia de sus aplicaciones. El caso más sangrante es el de la gran F blanca sobre fondo azul.

Tras la compra de Whatsapp, la empresa de Mark Zuckerberg ha decidido potenciar su aplicación de chat (Facebook Messenger) y por ello obliga a pasar por ahí para leer los nuevos mensajes que recibes por el chat de Facebook. Lo que más rabia da es, precisamente, depender de una app externa para realizar una acción que, para colmo, aparece marcada en la aplicación principal. Ya me sucedió. Recibo un mensaje por Facebook, no tengo el Messenger instalado, intento contestar desde la aplicación y me obliga a descargar la otra. Rabia máxima. Como comentaba Kailos (@TremendoViaje), puedes hacer la trampa si accedes a la red social por web.

En el caso de Foursquare, la empresa decidió sacar una aplicación especial para hacer check-in y trasladar la ludificación a Swarm. Así, en una aplicación buscas las recomendaciones, lees los tips y encuentras lugares nuevos y en la otra puedes decir que estás allí y poner stickers al check-in. Si bien en su momento me molestó bastante, ahora ya me he acostumbrado y no jode tanto. Aún así, tienes que esperar una eternidad si entras por Foursquare, porque no te carga instantáneamente el lugar que estabas mirando en la otra app.

Si nos ponemos exquisitos, Twitter también hizo algo parecido con Vine, decidió trasladar los vídeos a otra aplicación e integrarla en el Timeline. También podemos considerar una división del servicio, por las fotos están bien integradas en las distintas aplicaciones móviles oficiales de la red del pájaro azul, pero los vídeos (y cortos) se van a Vine.

Ellos sabrán, está claro, pero marear al usuario no es una estrategia que suela funcionar. Habrá que esperar unos meses, incluso años, para comprobar si la estrategia funciona bien o no. Yo por lo pronto sigo utilizando Swarm, pero el resto tampoco me llaman demasiado. Aunque Vine me parece una aplicación con gran futuro, nunca he sido gran fan del vídeo. Habrá que darle caña. ¿Vosotros habéis dejado de usar alguna aplicación porque se ha dividido en varias?