Hoy viendo a cachos la etapa del Tour y el partido de Verdasco de Copa Davis, me he sentido tremendamente defraudado, por no decir estafado. No soy el único, según veo distintos medios de comunicación, muchos piensan como yo, así que al menos me siento respandado en ese apecto. La etapa de hoy transcurría entre Saint Gaudens y Tarbe, una etapa que siempre pinta bien por el gran pico pirenáico que hay que atravesar, el Tourmalet. Normalmente las etapas que pasan por este pico se convierten en un espectaculo visual único, con ataques, escapadas, hachazos, pájaras y demás parafernalia, aparte de contar con un nutrido grupo de aficionados vascos apostados en los márgenes de la carretera con todo el equipamiento preparado, tienda de campaña, cervezas, sillas, música… Todo un espectáculo, tanto en el aspecto deportivo como en el extradeportivo.

El caso es que normalmente las metas en este tipo de etapas se suelen colocar en lo alto del pico o en su base, a poco tiempo, para que los corredores ataquen en la cima y ganen tiempo en la bajada. Pero este año no ha sido así, ni en esta, ni en lo que viene siendo los Pirineos (a excepción de la etapa andorrana con el ataque de Contador). A alguna mágica mente pensante y organizadora de uno de los mayores eventos deportivos se le ocurrió colocar las metas bastante alejadas de los picos, en el caso de hoy a 70 kilómetros. Esa genial idea ha provocado que una etapa llamada a ser de las más emocionantes de la carrera se haya convertido en algo tedioso rozando el aburrimiento absoluto. A mi personalmente del ciclismo me gustan las épicas gestas en las que los ciclistas se rompen el lomo subiendo esas rampas asesinas para arañar unos segundos al crono y alzarse con el jersey amarillo. Eso es lo interesante, no ver cómo suben todos en pelotón, salvo algunos escapados y luego 70.000 metros lisos para ver cómo se recortan tiempos. Señores, para eso pongo laSexta que estaban dando la carrera de Fórmula 1.

A todo esto hay que sumar, que me he perdido el ascenso al Tourmalet, manda cojones, porque no tengo TDT y TVE no conecta con el Tour hasta las cuatro de la tarde. Así que solo he visto un final de etapa casi como el de ayer, solo que con menos emoción, una llegada al sprint y unos Pirineos prometedores muy, muy descafeinados por culpa de una mala planificación. Espero que los Alpes y concretamente el Alpe D’ Huez y el Mont Ventoux no me decepcionen.

Las clasificaciones siguen iguales y la noticia positiva de la jornada ha sido que Egoi Martínez, corredor del Euskaltel-Euskadi es el nuevo líder de la montaña. Mañana jornada de descanso, al menos dan Lost a las 15:15, tendré algo que ver.

Un saludo