En España, el gran público, no conoce demasiado en qué consiste el football o fútbol americano. Suenan algunos nombres como touchdown, quaterback o field goal, se sabe que se trata de hacer touchdowns, pero no se tiene ni idea de cuántos puntos vale o simplemente de qué trata el juego. Es ese desconocimientaro general en la vieja Europa sobre este deporte, lo que lo hace exótico y especial, a pesar de ser el deporte profesional más seguido de los EE.UU. ¿A qué viene todo esto?, pues viene a que en algunos lugares, el football es algo más que un deporte, es casi como una religión. Esto se puede aplicar, por ejemplo, a Bilbao con su Athletic, pero me estoy refiriendo a un pueblecito de Texas llamado Dillon, hogar de los Dillon Panthers. Es ahí donde transcurre la gran serie Friday Night Lights.

Comienza con la llegada al pueblo de Eric Taylor, el nuevo entrenador jefe de los Panthers, y su familia. Un pueblo que vive por y para su equipo de footbal, los éxitos son el orgullo del pueblo y las derrotas se pagan caras. Es la América profunda, es Texas. ¿He olvidado decir, por algún casual, que el equipo de los Dillon Panthers es el del instituto de Dillon? Pues así es, las esperanzas de todo un pueblo recaen en los hombros de unos chicos de entre 15 y 18 años. Aunque hablamos de Texas, por lo que debes de saber que allí todo es a lo grande y los pueblos pueden estar más habitados que algunas capitales de provincia de España.  Aquí lo que importa es el football y los Panthers, puesto que es el eje de la serie y digo eje porque se mueve alrededor de este deporte, pero nos os penséis que la serie solo es football y adolescentes, porque no. Si lo que esperas es una nueva Sensación de Vivir, vete a ver otra cosa. Friday Night Lights está rodado como si de un documental se tratase, de hecho se duda de la utilización de trípodes para grabar, FNL es la vida de un pueblo, la historia de un grupo de vecinos que viven alrededor del fútbol y el instituto. No es otra típica serie adolescente, pero tampoco deja de serla. Es una serie adulta, pero centrada en adolescentes, con lo que las hormonas siguen revoloteando los aires de Dillon, aunque las tramas y situaciones de los protagonistas distan mucho de esas series idílicas centradas únicamente en saber quién se ha liado con quién y en donde sobra el dinero.

Friday Night Lights nos ofrece la posibilidad de embarcarnos en un maravillosos viaje por la llamada América profunda y conocer mejor cómo y qué se vive en el centro de Texas. Es una serie de culto, que como tal tiene gran éxito de crítica y poco de público, pero a los que les gustan las series acaban enganchados a las vivencias de Dillon y no quieren soltarlas. Es una serie 100% recomendada. Vibrarás cada viernes por la noche cuando las luces del Hermman Field se iluminen para recibir a sus Panthers, saltarás del sofá cuando el QB1 lance un pase de 40 yardas directamente a las manos de un jugador para conseguir un touchdown, llorarás con cada down perdido y maldecirás cada yarda retrocedida, gritarás por esos puntos finales conseguidos en tras la alarma de 2 minutos. En resumidas cuentas, vivirás junto con Dillon todo lo que acontece en el pequeño pueblo texano. Y sobretodo cerraras los ojos y gritarás al unísono de los chavales cuando el entrenador Taylor diga aquello que tan bien nos sabemos. Clear Eyes, Full Hearts… ¡Can’t Lose!