Llevo todo el fin de semana haciendo cosas internas en el blog. Empezó con un calentón. Como en su momento, mi primer post hacía referencia a ello. Han pasado 18 años de aquello. ¡Cómo pasa el tiempo! Si parece que fuese ayer. Lo que me parecía que fuese ayer fue mi último post. Lo tenía mucho más reciente, pero no, es de 2022. Se me cayó un poco el alma a los pies cuando entré y vi que esto llevaba desierto más de tres años. Como decía, empezó con un calentón y un poquito de reflexión. Últimamente me paso por los directos de Marta Trivi (lunes, miércoles y viernes a las 16:00 en Twitch) para escucharla hablar y reflexionar sobre cultura, análisis cultural y periodismo. Como no lo puedo ver entero en directo, lo termino en diferido y, a veces, me paso a dejar comentarios larguísimos en Youtube. En el último programa, Marta y Alberto hicieron referencia a la newsletter ‘La conquista del feed’. Aproveché para suscribirme, aunque quiero leer unas cuantas entradas en cuanto me dé la cabeza para ponerme a ello. Por otro lado, también acabé en el blog de la propia Doña Trivi y me pareció que estaba muy bonito y arreglado. Así que se me juntaron varias cosas y me dio un calentón.
¿Qué hice? Me metí en el viejo Theme Forest y me puse a buscar alguna plantilla nueva para el blog. No busqué demasiado esta vez. Solo pedía un par de características: minimalista y barato. Me acabé cruzando con este: Darina. Pintaba bien, no era nada caro y ofrecía versatilidad. Así que lo compré, lo instalé y me puse a tocar cosas. Espero que haya quedado relativamente bonito. A mí, al menos, me lo parece. El problema es que está todo un poco manga por hombro y pelín abandonado. Parecido a esos escenarios postapocalípticos donde la vida se abre camino y está todo lleno de fauna y flora salvaje, pero en el mundo digital. Ni queráis saber los 800 mensajes que tenía pendientes de moderación. 800 mensajes de puro spam que se fueron a esa carpeta y de ahí al limbo cibernético. Por cierto, me he metido a mirar unas cosas en Theme Forest mientras escribía estas líneas y he visto que la empresa propietaria está pisando el acelerador a fondo con temas de Inteligencia Artificial. No tenía ni idea y no me gusta nada. Ahora que ya lo sé, tendré que buscar otro proveedor de plantillas de WordPress.
Las razones fundamentales para tal abandono son las de siempre. No es ningún misterio que haya ocultado. Por un lado me da pereza ponerme a escribir y por el otro no encuentro temas interesantes sobre los que componer algún que otro texto. He perdido ganas y práctica. De hecho, eso segundo es lo que me ha motivado para darle el lavado de cara y ponerme otra vez detrás de esto. La escritura, así como la lectura, son habilidades que se mejoran y desarrollan conforme se realizan. De mejor y menor manera, sí, pero si no se escribe o se lee, se atrofian esas habilidades. Y llevo tiempo sin ponerme a ello. Hay gente a la que le ayuda plasmar sus pensamientos en textos como una forma de discurrir y llegar a ideas y/o soluciones. Yo nunca he sido de planificar mis textos. Si pensaba que la idea era más o menos interesante, me ponía a ello y escribía el texto de principio a fin sin pensar mucho previamente en una estructura o un hilo conductor. Si necesitaba retoques, los hacía sobre la marcha. ¡Así me iba! Aunque no creo que vaya a cambiar demasiado.
Lo que si que quiero es pasarme más asiduamente por aquí. Llego un pelín tarde para los propósitos de Año Nuevo. Ha transcurrido el 22% del mismo, pero la intención es lo que cuenta, ¿no? Para mi sorpresa, el año pasado me propuse algo que acabé cumpliendo sobre la bocina. Jugué en directo los 50 juegos incluidos en UFO 50. Hice directos más cortos y directos más largos, pero directos de todos los juegos al fin y al cabo. 50 directos en 50 semanas distintas. Cumplí, contra todo pronóstico por mi parte y estoy muy contento con ello. El de este año, era diferente. Quise leer más. No suelo leer mucho porque casi todo mi tiempo se libre se divide entre los videojuegos y dormir. Mis dos fuentes de entretenimiento favoritas. Tampoco veo muchas series o películas por esos motivos. Así que decidí que 2026 iba a ser un año de lecturas. Y no ha empezado mal. Es cierto que en marzo me he estancado, pero lo retomaré en breve. Además, estoy intercalando novelas y ensayos. Algunos ensayos de los que recomienda Marta en el Comentario de Texto que son bien interesantes.
También quiero retomar el blog porque me da un poco de vergüenza pasearme por las redes con el alias de blogdebori y tener el blog más muerto que Muertín. Un poco por esa vergüenza y otro poco porque las redes sociales se han convertido en un pozo abominable. En este tiempo sin publicar, he abandonado Twitter. ¡Con lo que me gustaba Twitter! Me encantaba. Era mi red social preferida. Pero ahora es un nido de ultraderechistas e IA y entrar a leer nada me acababa poniendo de muy mala leche. En parte es la idea del propietario de la plataforma, generar polémica y odio para que la gente responda, interactúe y use la misma, pero ya no quiero estar ahí, en esa rueda de la rata. De hecho, en los últimos meses (tal vez años), no publicaba apenas. No quería poner alguna chorrada y acabar con dos o tres estúpidos diciendo idioteces y amargándome el día. Es una tara que me he llevado a Bluesky (o Eurosky), pero intento solucionar poquito a poco. Supongo que este tipo de posts ayudarán a ello. Mariposteos originales y no respuestas a cosas que escriben otros usuarios y/o republicaciones de otras cuentas. Ya lo solía decir Yoriento, «sin una web o un blog eres un sintecho digital, todo el día tirado por las redes sociales«.
Me he encontrado cambios. Para empezar el propio panel de WordPress. He actualizado a la versión 6.9, la última lanzada hasta el momento de publicar esto y me ha empezado a dar fallos. Uno de ellos es que no podía acceder al panel de los plugins. He decidido borrar toda la carpeta de plugins desde el FTP y reinstalar los que realmente necesitase. ¿Y sabéis qué? ¡Ha funcionado! Mi otra opción era reinstalar el wordpress desde cero, pero he preferido borrar los plugins. Uno de esos plugins era el que mantenía el aspecto antiguo a la hora de escribir posts. Desde hace unos años, antes de 2022, cambiaron el formato de elaboración de entradas e implementaron uno basado en bloques. No me gustó en su momento y me instalé un plugin para mantener el formato antiguo. Hasta hoy. He escrito este post con el nuevo formato de bloques y no me disgusta nada. Lo mantendré así por un tiempo.
Otro cambio que he decidido implementar es pasar totalmente del posicionamiento en buscadores. La década pasada se caracterizó, entre otras cosas, por el auge del SEO y tratar de ser el primero en Google. De hecho, había trabajos dedicados a escribir textos orientados a conseguir salir los primeros en Google. Bing y otros buscadores nunca importaron, siempre bailábamos al son de Google. Al parecer, la IA de Alphabet se está cargando todo ese viejo régimen y comiéndose el pastel ella solita. Publicaré lo que quiera escribir sin buscar que llegue gente extraña de Internet a leerlo. La única fuente de tráfico que me medio interesa es la que venga de las publicaciones en Bluesky. El resto, me da un poco igual. Esto ha dejado de intentar ser un modo de mostrar cómo escribo de cara a que me contraten en algún medio a, simplemente, un blog personal.
Básicamente, este post ha servido para plantar un poco las bases de lo que quiero hacer en los próximos meses. Me gustaría empezar a publicar. Sin ningún tipo de periodicidad establecida, pero sí con alguna regularidad. Sería bonito tener algo cada mes por aquí. Aunque conociéndome, no debéis esperar demasiado de esto. Por mi parte, se aceptan sugerencias sobre temas a tratar. Tengo por ahí una idea de texto abandonada desde hace años que puede que retome, pero tampoco tengo mucha esperanza en ello. Sea como fuere, nos vemos por el ciberespacio.