Oh, Zarra nuestro que estás en los cielos. Bien guardado sea tu nombre, vengan a nosotros tus goles. Hagasé tu voluntad así en las gradas, como en el césped. Danos hoy nuestros tres puntos de Liga, perdona nuestros errores, como también aplaudimos a los rivales. No nos dejes caer a Segunda División y libranos de Muñiz. Amén.