Diciembre, ese mes especial todos los años por la cantidad de vacaciones que tienen los niños entre los puentes de rigor y la Navidad. El último mes del calendario. Esa época de familia y comilonas. Del Black Friday al Puente de la Constitución-Inmaculada y de ahí a Navidad. ¿No se ha adelantado demasiado este año?

Si bien la iluminación navideña se suele colocar entre finales de noviembre y principios de diciembre, siempre se tiende a esperar al macropuente para el encedido. Este año se ha adelantado, al menos en Bilbao, para el 1 de diciembre se había encendido toda la parafernalia festiva. Justo lo hablaba en Twitter en su momento. ¿Cuándo se debería encender la iluminación navideña? En Bilbao (y Euskadi) lo tenemos claro: la noche antes de Santo Tomás. Eso sería alrededor del 20 de diciembre, a cuatro o cinco días de Nochebuena y un día cercano a las festividades navideñas propiamente dichas, no un mes antes.

No solo creo que se haya adelantado en la calle, en los escaparates e, incluso, en las decoraciones de las casas. También en los anuncios de televisión. Ya llevamos varias semanas con esa publicidad feliz, alegre y excesivamente azucarada. Sí, el primero debería de ser el de la Lotería de Navidad (odio el de este año), porque el sorteo es antes que la propia Navidad. Pero desde hace varias semanas ya tenemos el de Freixenet, el del Corte Inglés y los de las propias cadenas de televisión para felicitar las fiestas a los televidentes.

Y si hablamos de Navidad y diciembre en el hemisferio norte, deberíamos tener frío. Incluso nieve en cotas bajas. Tampoco es el caso de este año. Vale, el año pasado tampoco. Solo tuvimos unas semanas de frío allá por febrero, pero no es normal este tiempo a estas alturas del otoño. Vamos a empezar el invierno en el norte con unos 18ºC y días soleados (también raro). ¡Ya no se respetan las tradiciones!

Si me quejo de todo esto es debido a que no me gusta demasiado toda la parafernalia. Me gusta la Navidad y celebrar esas fechas con la familia y amigos. Lo que no me gusta es todo lo que la rodea, sobre todo en televisión. Un momento para hacer el agosto para muchas empresas que lo visten todo de una pátina de buenrrollismo y azúcar que me revuelve un pelín el estómago. El anuncio de la Lotería de Navidad, el asqueroso del papel de regalo de El Corte Inglés y más que me enervan y no los recuerdo provocan que no me haga tanta gracia estas fechas. Fechas que, por cierto, todavía no han empezado. ¡Cada año se adelanta más la Navidad!