En la mañana de ayer se formó bastante revuelo en Twitter por un artículo de opinión de Antonio Navalón sobre la generación Y o milenial, como se nos conoce a los nacidos en los 80 y 90. Hay dudas sobre la barrera en la que acaba esta generación, así que suelen decir el año 2000. Generaciones de 20 años, que luego digan del ciclo de las consolas. Un artículo que ha levantado, como digo, bastante polvareda en mi Twtter. Un señor entrado en edad dando lecciones sobre cómo comportarse a toda una generación que está pendiente de los likes y poco más. Al respecto del autor del texto es muy interesante este hilo en Twitter de Eduardo Suárez, parte de Politibot.

Ya he hablado en algún que otro post sobre los problemas a los que nos enfrentamos los jóvenes de hoy. Ya he contado en más de una ocasión lo difícil que está el mercado laboral y las condiciones que tienen esos empleos. Sueldos bajos, jornadas maratonianas, humo por todos lados… En muchos casos somos los milenials quienes ejercemos la fuerza laboral y sufrimos las consecuencias que nos lanzan desde las generaciones anteriores que son las que ahora dirigen el cotarro. Es decir, gente de la quinta de Antonio Navalón es la que se enriquece gracias al trabajo infravalorado de milenials. ¿Qué han hecho los milenials por nosotros? (que dirían en La Vida de Brian), para empezar, sostener la tribuna sobre la que vierte tanta bilis.

Es posible que seamos una generación donde solo nos importe el presente y no tengamos el futuro muy claro. Bastante mal lo pasamos como para tener que hacer planes de futuro con la inestabilidad reinante. Es muy bonito tener sueños y aspiraciones, pero no lo es tanto cuando a cada paso del camino te enfrentas a obstáculos jodidos de superar. El 50% de los jóvenes en España no tiene trabajo. El 13,43% de los graduados universitarios españoles no tiene trabajo. Así es complicado hacer planes a futuro. Joder, si hasta es jodido salir de la casa familiar. Cuesta pagar un alquiler (de hipotecarse ni hablamos) con dos sueldos. ¡Pues claro que vivimos al día! No hay posibilidad de vivir el mañana.

Un grupo de milenials hace el vago en la calle. ¡Ponéos a trabajar de una vez!

Respecto a la parte política, no creo que los milenials no tengamos ideas políticas o sociales. De hecho, las grandes cagadas de las encuestas políticas en los últimas elecciones (Brexit y Trump) han sido debido al voto de la generación de este señor. Eran los jóvenes quienes apoyaban que el Reino Unido perteneciese a la UE y que Clinton (en un principio Bernie Sanders) fuese quien ocupase el Despacho Oval en vez de Donald Trump. Seguramente la lucha por la igualdad la considere “cosas de feminazis” y le moleste sobremanera. Posiblemente crea que esos de Podemos son unos perroflautas que han llegado para convertir España en una república bananera bolivariana (en bananerismo ya lo tenemos instaurado). Posiblemente ridiculice en privado otras creencias de esta generación y, por eso mismo, crea que no tenemos interés. Tal vez la abstención debería verse más como una forma de protesta que simplemente vaguería.

¿Qué proyectos han hecho los milenials que no sea un filtro de Instagram? Para empezar la propia empresa propietaria de Instagram. En España tal vez sea más difícil responder a esa pregunta. No es que seamos una generación de monguers (esa es la siguiente, siempre, desde la época de Sócrates), simplemente estamos cambiando la manera en la que vivimos.

Espero que a Navalón no le guste el deporte, porque el domingo un milenial consiguió ganar su 10º Roland Garros. Un grupo de milenials han ganado 3 Champions League para el Real Madrid en cuatro años. ¡Los milenials consiguieron que España ganara un Mundial de fútbol! Putos milenials que no hacen nada por nosotros.

Por último y entroncando con el segundo párrafo, los milenials deberían pagarle la pensión a gente como Navalón, pero seguramente no podamos. Los sueldos que tenemos no nos dan para mantener a los trabajadores que se retiran. La excusa de la crisis es (sorpresa, no es culpa nuestra, nos la habéis arrojado a la cara y la tenemos que sufrir) perfecta para recortar condiciones y salarios. Probablemente yo no llegue a tener pensión y eso no será culpa mía, será de la generación de este señor. Pero cuando llegue el momento ya no estará para restregar su amargura generacional por donde quiera que vaya.