Título: After Dark
Autor: Haruki Murakami
Editorial: Tusquets
Colección: Andanzas

Antes de empezar a comentar el libro quiero decir que Haruki Murakami me parece uno de los mejores autores contemporáneos. En los últimos días en clase hemos estado debatiendo si la cultura que recibimos y creamos hoy en día es de calidad o no, si se hace “cultura” de usar y tirar que no tiene un trasfondo tan importante. Pues bien, para mi, este autor representa lo contrario, representa el libro hecho para pensar, no para devorar, es un escritor que aunque escriba best-sellers, no los hace pensando en las ventas, si no en la historia y eso hace que sea un gran autor, eso hace que le honre.

El libro transcurre en la época actual, incluso me atrevería a decir que en la segunda mitad de esta década, entre 2005 y 2008. La historia dura una noche, comienza poco antes de la medianoche y abarca el periodo de tiempo hasta el amanecer. Los personajes que aparecen se entremezclan y dan lugar a una bonita historia, que sin tener mucha “acción” se convierte en un libro fácil de leer. Éste se diferencia de otros textos del autor porque no es tan “sobrenatural”, no sé explicarlo, pero quien haya leído Kafka en la orilla o Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (libros muy recomendados de mi parte) sabrá de lo que hablo. Normalmente los libros de Murakami no tienen descripción, si te preguntan de qué va, cuesta encontrar una respuesta que parezca lógica. Éste en cambio si, claro que ocurren cosas que no te pasan ni a ti, ni a mi, pero no es descabellado pensar que pueda llegar a ocurrir, no como en los dos títulos anteriores. En ese aspecto se acerca más a Al sur de la frontera, al oeste del sol, además de compartir una similitud en el título, ambos son a su vez títulos de una canción, en este caso una canción de jazz del disco Bluesette y cuyo título original es Five Spot After Dark.

La trama del libro es simple, el último tren ha salido y Mari Asai lo ha perdido, por lo que decide ir a una cafetería abierta 24 horas a pasar el tiempo que falta hasta que salga el primer tren. Mientras ella está leyendo entra un chico que conoció en una doble cita con su hermana (la de Mari) y ambos se ponen a hablar. La otra trama es la de la hermana de Mari, que se llama Eri, y la que lleva mucho tiempo dormida. Las historias se relacionan y son bien llevadas por Murakami, lo que hace que el libro no se eternice, a pesar de ser corto, no llega a 250 páginas. El autor vuelve a reinventarse y usa un nuevo modo de narración, una primera persona del plural, que lo ve todo a través de una especie de cámara y que no puede interferir en los hechos. Éste estilo narrativo está muy bien elaborado y explicado en la novela y ayuda a sentirse dentro del libro. Por cierto, como en todas las historias de este autor, se mezclan elementos culturales occidentales y japones y la música es una parte importante. Así como muchos autores casi ni mencionan la música, Haruki Murakami se explaya comentando qué canción suena y quién la interpreta, puesto que como él mismo ha expresado, la música es una parte importante de su vida y sobre todo el jazz.

Para concluir decir que casi todos los libros de este hombre te dejan con ganas de más, con ganas de querer saber más de la vida de los personajes que te han acompañado durante el tiempo que has estado leyendo su historia. Éste no es una excepción, cierra maravillosamente la historia, pero deja con ganas de más. Si fuera una película u otro autor, se diría que hay una continuación, que es el primero de una serie de libros con los mismos personajes, pero no, sabes que Haruki Murakami no es de esos, el nuevo libro trae nuevos personajes, como si de un Final Fantasy se tratase. En fin, que es un gran libro, recomendadísimo a todo el mundo, una buena manera de introducirse en este autor, no como yo que empecé a lo vivo con Crónica del pájaro que da cuerda al mundo. Un libro “profundo”, que puede dar que pensar y que me ha gustado mucho, pero ¿qué voy a decir yo que idolatro a este autor?

Nota: 9/10