Ya se estrenó, por fin, el séptimo episodio de Star Wars. Un acontecimiento planetario (a excepción de China, que deberá esperar hasta el sábado que viene) que le ha dado la razón a Disney con una recaudación en 12 días superior a los 1 000 millones de dólares. Cien de ellos tan solo en reservas de entradas. Una auténtica barbaridad. Muchos fans han ido varias veces al cine para ver esta superproducción y algunos no han acabado tan contentos como cabria esperar del hype previo al estreno. Sobre todo por un par de razones por las que…