Las vacaciones deberían de ser algo divertido, entretenido, algo de puta madre. Y realmente lo son, pero en mi caso es distinto, casi que prefiero la rutina. La rutina siempre está conmigo, cambia ligeramente dependiendo de las circunstancias, pero normalmente todo acaba siendo rutina. No digo que la rutina sea aburrida, sólo digo que es rutina y que no en vacaciones se acaba. Puede que la solución fuera buscarme un trabajo, sí, pero es que no hay ganas de ponerme a trabajar en algo que no me gusta, en algo que no quiero. Aún así…