Capítulo 1

Ayer me vi a mi mismo. No hablo en un tono metafórico o metafísico. Tampoco fue a través de un espejo. No, ayer me vi a mi mismo en la oficina. Estaba trabajando en un informe. Cuando digo «trabajar en un informe» me refiero a mirar el Twitter mientras debería de estar haciendo un informe. Estaba trabajando cuando oí un ruido fuerte, me cegó un chispazo azul y el ambiente se llenó de un fuerte olor a ozono. Cuando el humo ozonesco se disipó ventana a través, me vi ahí, de pie, mirándome.

Relato

El cielo gris, plomizo, pesado, desprovisto de toda alegría. La calle desierta, cerrada a cal y canto. Ni un alma, ni una luz, ni un ruido. Un silencio sepulcral, de los que se pueden oir. Él avanzó por ese escenario, sacado de una película de terror. La lluvia le empapaba la chaqueta, no llovía mucho, pero todo parecía que iba a cambiar. Siguió andando, sin rumbo fijo, mirando y deteniéndose en todos los escaparates, antes llenos de vida y ahora apagados, casi muertos. No sabía dónde estaba, tan solo vagaba por las calles empedradas, que…