Desde que salió iOS 7 he tenido una relación de amor y odio. En un primer vistazo a los pantallazos no me gustó. Después, tras instalar la beta en el iPad me empezó a convencer, más por las nuevas funcionalidades que por el propio diseño. Con el tiempo y el cambio a Android, el diseño me empieza a cantar mucho. Más en los iPhones que en el iPad, pero es el sistema en si lo que me parece feo. Un paso atrás. Apple siempre se ha caracterizado por unos buenos diseños y acabados. Los MacBooks…