Ayer escuche, creo que en Las mañanas de cuatro, que quién iba a pensar que la piratería sería un problema tan grave en pleno siglo XXI. Obviamente se refería a la piratería en las costas cercanas a Somalia, la de los que secuestran barcos para pedir rescate. Como ha cambiado la imagen del pirata con el paso del tiempo, de ser unos hombres barbudos, bebedores de ron con pata de palo, parche en el ojo y espada en el cinturón a convertirse en africanos golpeados por una crisis vitalicia en ese país, con una Zodiak…