Madurar es, entre otras muchas cosas, dejar de meterse en charcos y jardines alegremente. Supongo que la vejez es volver a hacerlo porque ya te la sopla todo. Digo esto porque he dudado si escribir lo que viene a continuación o dejarlo pasar. Conste que empiezo por el tejado porque no me suele gustar ir hacia atrás cuando escribo, pero más o menos lo tengo estructurado en la cabeza. Tal vez para quien se acerque a leer puede resultar un pelín caótico. Mis disculpas. Quiero comenzar diciendo que soy un varón blanco heterosexual. En la…