Decepción. Eso es los UE se debe de sentir hoy en Bilbao. Ayer salió el día perfecto: sol, 30ºC, terrazas y felicidad. Bilbao estaba de fiesta, literalmente. Ya había gente borracha a las 10 de la mañana, como si no se trabajase. La ciudad vestida com sus colores, volcada con su equipo, guiada por su confianza y sus ganas de vivir, 38 años después una final europea. Una locura, deliciosa para muchos, torturadora para otros. Bilbao estaba exaltada. Las imágenes de Pozas a rebosar, calles por las que no se podía transitar, rojo y blanco…