Cada vez que llegan estas fechas me pasa lo mismo. Me enfado. Me cabrea que en un país supuestamente laico las festividades religiosas tengan un peso tan gordo en el calendario laboral. Es decir, vivimos en un país en el que no hay ninguna religión oficial, pero el calendario festivo se basa, principalmente, en las fechas religiosas. Semana Santa, Navidad, el día de Santiago, la Inmaculada… Casi hay más fechas católicas que festividades de otro tipo. Una rémora del nacional-catolicismo que imperó durante 40 años. Es la problemática de siempre. Seguro que hay alguno que…