Es posible que con esto del confinamiento haya cambiado un poco mis hábitos, pero lo cierto es que sigo haciendo casi las mismas cosas que hacía antes. Lo que ha cambiado, en su mayoría, es mi consumo de televisión en directo. Antes consumía un par de horas diarias y ahora lo he cambiado por entretenimiento digital. Ya sea Twitch, Youtube o Netflix y plataformas de vídeo bajo demanda en streaming. Una de las ventajas que tiene este descenso de consumo televisivo es la de ver muchos menos anuncios que antes. Verlos y enfadarme menos, porque…