Ayer, mientras estaba en la oficina ultimando unas cosas muy importantes y secretas recibí un correo electrónico con una propuesta. Una empresa de comunicación y Social Media (según investigué) quería un post «no negativo» con enlaces, foto y cierta cantidad de texto. La propuesta, en su correo original, iba dedicada a tantear el terreno sobre un posible interés. Yo respondí que ahora mismo no me interesaba tanto el dinero como la experiencia que pudieran ofrecerme. La propuesta era sobre una marca de coches, por lo que prefiero que me inviten a la fábrica o a…