El próximo 19 de noviembre se celebra, al parecer, la última gran fiesta de esta generación de consolas. El lanzamiento de Grand Theft Auto VI se ha convertido en el broche de oro de las actuales consolas. Una PlayStation 5 que, por cierto, se anunció con un tráiler de GTA V, el juego más vendido de la historia que ha salido hasta en tres sistemas distintos: originalmente en PlayStation 3, PlayStation 4 y PlayStation 5, en el caso de consolas de Sony. Es el gran acontecimiento de este año. Tal es la magnitud del estreno que los fabricantes de hardware esperan cuadrar sus balances con las ventas de consolas gracias a este lanzamiento. Al menos eso es lo que se comenta. El impulso a las ventas va a ser muy gordo. Es posible que suceda como con las anteriores entregas de la franquicia y con lo vendido el primer fin de semana recuperen la millonaria inversión para crear el juego. Y lo que venga después sean ingresos muy bienvenidos (para ellos). Sea como fuere, el 19 de noviembre está marcado en el calendario de los jugadores porque sale uno de los títulos más esperados de los últimos años. Tras una generación sin GTA original (PS4/Xbox One), reaparece la gran franquicia de TakeTwo/Rockstar Games para volver loco a todo el mundo.

¿Todo el mundo? Obviamente, no. Hay gente a la que le da exactamente igual GTA VI. Hablo de gente que juega a videojuegos de manera habitual y sigue la actualidad de la industria, por supuesto. Obviamente, para gente fuera de esos círculos, que salga o deje de salir el juego de Rockstar le es indiferente. Eso no ha evitado que noviembre se convierta en un agujero negro de lanzamientos para evitar Grand Theft Auto y que, a día de hoy, solo Barbie se atreva a lanzar su juego en fechas próximas al 20N. Yo, por mi parte, cada vez estoy menos en el barco de GTA VI. Cuanto más pienso qué puede ofrecer, menos me apetece.

Siempre me han gustado los GTA. He jugado prácticamente todos. Desde los tres originales para PSX (GTA 1, GTA 2 y GTA London) hasta los últimos, pasando por el Chinatown Wars que me gusta bastante. Si bien es cierto que los Stories no los he tocado, creo que tengo una idea bastante clara de lo que es la saga. Podría decirse que GTA San Andreas es uno de mis juegos favoritos, aunque nunca lo suelo sacar a relucir en listas de ese estilo. Y he pasado muchas horas en ese juego. Con todo eso a favor, cada vez me da más pereza el lanzamiento del nuevo título.

La idea de escribir este texto me ha venido, precisamente, jugando a GTA IV. Nunca lo he llegado a terminar. No lo jugué en su momento porque me salté esa generación de Xbox 360 y PlayStation 3. Aunque lo he empezado un par de veces, nunca lo he llegado a ver los créditos, ni el final de la historia. Diría que esta es la vez que más lejos he llegado. Aunque me estoy centrando en seguir hacia adelante con la historia y no hacer todo lo que me permite un juego de mundo abierto como este. No me apetece ir a jugar a los bolos con Roman, ni jugar al billar con Little Jacob. Me da pereza salir a cenar con alguna de las novias o hacer planes con otros personajes. No quiero jugar a los dardos y las recreativas disponibles me dan bastante igual porque no las veo muy finas. De lo que hay por hacer en GTA IV fuera de las misiones, no me llama nada. Voy de un punto a otro, quejándome de la conducción de los NPCs (cuando el que viola las normas de circulación soy yo, pero bueno) mientras espero a que me den más cosas para hacer.

Casi 20 años después (fue lanzado en 2008) sigue siendo un juego muy disfrutable. Me gustan muchas cosas. Sobre todo el protagonista. Me gusta Nico Bellic. Me gusta que sea un superviviente de la guerra de los Balcanes. Un inmigrante que acude a Estados Unidos a cumplir el sueño americano y se encuentre que el sueño es más bien una pesadilla. Me gusta lo que me va contando la historia por el momento. Nico es un tipo que intenta sobrevivir como puede en un entorno hostil (hacia él y hacia los que son como él, pobres). Acaba metido en berenjenales de todo tipo porque son la única manera que tiene de salir de la mierda. Casi como en cualquier GTA, pero en este caso con un inmigrante y exsoldado europeo. .

Primer vistazo oficial que tuvimos de GTA VI hace dos años.

No me gustan unas cuantas cosas, que son inherentes a la franquicia. Esto es lo que ha provocado que se me haya bajado un poco el pastel de la nueva entrega. Jugando a GTA IV he caído en la cuenta que, prácticamente, son juegos prácticamente de conducir con secciones de disparos. Y poco más. ¿Lo estoy simplificando? Es posible. La cultura del coche es algo muy arraigado en Estados Unidos y eso se traslada a esta saga. La perspectiva de pasarme alrededor de cien horas de aquí para allá en un coche para hacer unos cuantos recados y leer conversaciones en un coche no me apetece tanto como en los meses anteriores. Ha sido un poco darme de bruces con la realidad. El juego va a consistir, básicamente, en eso. Ir de aquí para allá. Conducir en un entorno precioso, con unos gráficos de la leche, muy vivo y detallado. Pero conducir a todas partes, todo el rato.

Diría que me han malacostumbrado. ¿Quién? Seguramente, Ryu Ga Gotoku Studio. Los creadores de la saga Like A Dragon (anteriormente conocida como Yakuza) han hecho que prefiera mundos abiertos más comedidos, condensados y, sobre todo, que pueda explorar a pie. Nada de grandes ciudades llenas de calles, coches y que se hace eterno ir de un lado a otro. Prefiero barrios como Kamurocho, Sotenbori o Ijincho que ya conozco y que me permiten jugar sin minimapa. Tengo las calles de esas localizaciones en la cabeza. Si me dicen que tengo que acercarme a los recreativos de la calle Tenkaichi, voy sin mirar el mapa. Es posible, incluso, que pare en el karaoke a cantarme un Baka-Mitai para coger fuerzas antes de capturar un peluche en una máquina de gancho y así evitar que una niña llore. Es posible, ya digo, que los Yakuza me hayan roto un poco la magia de los Grand Theft Auto. En Kamurocho, por ejemplo, me gustaba pasar a comer unos ricos yakisoba antes de irme a los recreativos o intentar sacar el bingo perfecto del golf previo a una secundaria loca de esas que te encuentras por la ciudad. Sé que son juegos distintos y formas diferentes de abordar un mundo abierto, pero he comprado tanto la propuesta de los japoneses, que me empieza a dar pereza la propuesta de Rockstar. Y sé que el problema es mío. Como lo es este blog y esta reflexión

Segundo tráiler de GTA VI.

También tengo problemas con el humor de los GTA. La forma de escribir que tienen (o tenían) los hermanos Hauser. Esos chistes sexuales, esas referencias genitales, todo lleno de fuck, porque no tienen lengua para insultar (ni para escribir un Quijote). No sé, me he cansado de eso. Cuando pienso en Trevor me invade, de nuevo, la pereza. El personaje de Brucie en GTA IV me parece insufrible, por ejemplo. Creo que en parte se debe a que la realidad se ha ido moldeando hacia ese tipo de personajes y lo que podía parecer cómico o caricaturesco en 2008, se ve demasiado real en 2026. Cuando un juego que pretende ser satírico se convierte en un reflejo casi 1:1 de lo que sucede en la realidad, deja de ser gracioso y empieza a generar otro tipo de sensaciones y sentimientos. Habrá que ver la senda que escoge GTA VI para transitar. Al fin y al cabo, como dice mi amiga Judith, se trata del estudio que escribió el personaje de Sadie Adler en Read Dead Redemption 2 y el del propio Arthur Morgan. Si quieren, pueden hacer las cosas muy bien. A su último juego me remito.

Otro tema que me chirría es el propio Estados Unidos. La saga Grand Theft Auto, desde su tercera entrega, es un reflejo, de nuevo satírico, de la tierra de la libertad. Un país que ha ido perdiendo simpatías en los últimos años (y décadas). El contexto en 2026 no es el mejor para sacar un producto que va a vendernos (al menos en parte) las bondades del mejor país del mundo. Esa es una cantinela que tienen metidos muchísimos estadounidenses y de la que se están bajando en cuando emigran a otros países como España. Ahí empiezan a cuestionar toda la propaganda que durante años han estado recibiendo sin darse cuenta y les llega el golpe de realidad. El precio de la Sanidad suele ser buena muestra de ello. Creo que un juego que muestra romantiza ese país puede ser ciertamente polémico en estos momentos. Y más bajo la administración actual. Ya sé que los GTA muestran la parte (o una de las partes) más fea de Estados Unidos, pero también sirve como la clásica propaganda a favor del país de una manera quizá algo más sutil. Y ya estoy cansado de eso.

Por último quiero hablar de la más reciente novedad sobre GTA VI: el precio. El precio y las ediciones. El juego solo sale en digital. Digital estándar o digital estándar con cajita de regalo. 90 lereles. Además, al parecer, ciertas tiendas dentro del juego solo serán accesibles para los jugadores que adquieran la versión más cara del juego. La que cuesta 120 euros. Las cajas de la supuesta edición física solo incluyen un código. Esta jugarreta ha sido el último clavo en el ataud de mis ganas de jugar a GTA VI. Digo jugarreta porque me lo parece. Por una parte es ir de cara al consumidor. El disco no tiene sentido porque es solo un «instalador» del juego digital, toma este código y a correr. Pero por otra parte me parece una broma de mal gusto. Casi prefiero que no lancen el juego en físico, que no lancen la caja. Aunque, claro, eso sería una faena para las tiendas. Pero es el mercado, amigo. Rockstar ha decidido que el negocio físico debe morir y es su sino. Lo realmente triste es que sea una edición semicuidada con su manual de instrucciones (como el de San Andreas o GTA IV), pero sin disco. Yo sé que muchos juegos hoy día vienen con un disco vacío y que todo se hace a través de bajar el juego del servidor, pero la simple pirueta mental de ver el disco, pues cambiaba la perspectiva.

Al final, he decidido no jugar Grand Theft Auto VI de salida. Me veré los vídeos que haga MenosTrece jugándolo y esperaré a que esté por unos 30€ en la PlayStation Store para comprar y darle un tiento. Mientras tanto puedo seguir jugando a los GTA anteriores (los Stories los tengo en Steam) o la gran cantidad de juegos buenos que van a ir saliendo o han salido en los últimos meses y años. Por lo pronto, la fecha que tengo señalada en el calendario es la del 15 de enero. Nos espera Japón con la nueva aventura del Ryu Ga Gotoku Studio: Stranger than heaven. ¡Puro cine!

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