‘El País’ ha tenido un enorme trabajo desde que recibió los cables de Wikileaks, han tenido que trabajar a contrarreloj, al menos eso ha contado hoy Gumersindo Lafuente (@sindolafuente) en la charla que ha dado en la Universidad del País Vasco.  Cuando el diario español accedió a esos documentos, Le Monde y The Guardian llevaban varios meses trabajando sobre ellos. Según cuenta Lafuente, montaron un búnker en los sótanos de la redacción y se blindó su acceso, tanto físico como virtual, se llegó al punto de capar los USB para evitar que se llevasen documentos en pen drives. Así, y por sorpresa, evitaron filtraciones y todo salió al aire, a la opinión pública.

Los cables, que no vienen a ser, en muchos casos, más que comentarios de los embajadores sobre asuntos del propio país. En el caso de España, por ejemplo, de más de 3000 cables solo se han publicado el 10%, el 90% restante no es de mucho interés. Pero gracias a Wikileaks se ha podido saber que funcionarios españoles, pagados por el conjunto de los ciudadanos, se han plegado a los intereses de la superpotencia. Las presiones acerca de la Ley Sinde o la investigación de la muerte de José Couso en Iraq son temas que al gobierno de los Estados Unidos le interesaba acallar.

Uno de los retos que destaca Gumersindo Lafuente es que a pesar de compartir un índice y la documentación, nadie sabía lo que los otros diarios iban a contar, el modo de contar la historia es lo que hace distinto a un medio de otro. Recuerda que un par de días después de publicar los cables en la web, ‘The Guardian‘, un diario de referencia en cuestiones digitales, desechó su diseño y adoptó uno muy parecido al que usa ‘El País‘, esa es una de las maneras de ver que la cosa va bien. A pesar de todos los problemas que pudo haber en la recopilación, lectura y asimilación de los cables, todo salió como se esperaba. La importancia de esta fuente fue tal que se mandó volver a corresponsales en algunos países citados en los documentos para confirmar lo que estos decían.

Y a partir de ahí la cosa derivó en el futuro de la periodismo, basado en la calidad del mismo. @Gapinel recogía la cita “El buen periodismo debe mantenerse independientemente del soporte” que resume muy bien la filosofía con la que encara la profesión Sindo Lafuente. Avisa que el contrato del periodista es con la casa, pero también y ante todo, este mantiene un importante compromiso con su audiencia, es a ella a quien se debe. También destaca la enorme repercusión que ha tenido el iPhone en la sociedad, no tanto como producto, más bien como concepto, esa es una herramienta importantísima para el periodista. “El chisme más revolucionario de los últimos 30 años“, así lo define Sindo.

No se debe buscar el modelo de negocio hasta encontrar el modelo de producto, no se puede sacar rentabilidad a algo que no se sabe lo que es. Y a los estudiantes a los que se dirigía les dedicó unas inspiradoras palabras finales, hay que moverse, perder el miedo a ser rebelde, salir a buscar la noticia o el trabajo, que este no va a llamar a tu puerta. Los currículum vitae están obsoletos, no los lee, no le gustan, él (y muchos otros) piden enlaces y a partir de ahí, lo que surja. La chispa joven del periodismo, el futuro del oficio es quien tiene que llevar las riendas, mantener un punto de rebeldía para evitar que los que están por encima les pisen, hay que aprovechar todos los recursos de los que se dispone para tirar hacia adelante. Hay mucho camino y aunque la cosa esté muy mal, siempre hay luz al final del tunel.