Anoche estuve viendo la película “Up in the Air”, protagonizada por George Cloone, Vera Farmiga y Anna Kendrick, dirigida por Jason Reitman. No sé si la habréis visto, pero me encantó. No soy muy cinéfino y tampoco soy un entendido del mismo, en el mundo del séptimo arte me muevo por impulsos, por sensaciones, por sentimientos. Si me cae bien tal o cual tío, si me gusta este actor o no, si me parece entretenida la película, ese tipo de cosas. Y citando a un profesor que he tenido en la universidad, el cine no es sólo una historia, para eso ya tienes un libro, una película es todo el conjunto: actores, guión, fotografía, decorados, vestuario… Una película debería de catalogarse en función de todos esos factores, que juntos hagan algo bonito, vistoso, no sólo en la historia o los actores. Y es cierto, aunque como ya he dicho que no sé mucho de cine, me guío por lo que me parezca mejor.

Y en este caso, Up in the Air me pareció muy buena, excelente. Para quien no la conozca, narra la historia de Ryan Bingham (George Clooney)  un hombre que se pasa más de 300 días al año viajando. Él trabaja despidiendo gente de distintas empresas, le contratan a él, un profesional, para echar a la calle a trabajadores. Vive en los aeropuertos, los hoteles y los coches de alquiler, esa es su vida y esa es su historia. El punto de partida es muy interesante y el desarrollo más, recomiendo que le echéis un ojo, a ver que os parece, me ha encantado. Pero también me ha hecho reflexionar.

Me gustaría pasar un año dos como Ryan Bingham, volando de un sitio a otro, siempre maleta en mano, de control en control, de avión en avión, de hotel en hotel. Sería interesante, puede que divertido. Conozco gente que vive así, no siempre, pero si muchas veces. Un día está en Madrid, se despierta en Santander y va a dormir en Granada porque tiene que ir a comer a Córdoba y cenar en Santiago. En algunas ocasiones me he sentido así, cuando voy a eventos, me gusta la sensación de ir con la maleta a Termibus (o la mochila con lo básico) y coger autobuses para distintos lugares. Noviembre lo pasaré de un lado a otro, a Barcelona y a Sevilla, previo paso por Madrid, lo cual, para no estar acostumbrado a muchos viajes, es bastante. Será una pequeña oportunidad de disfrutar de la vida de Ryan en el nivel más barato, puesto que viajo en tren y no me alojo en hoteles impecables.

Pues lo dicho, que me ha parecido una gran película, seguramente la volveré a ver dentro de unos meses, porque me ha gustado mucho. ¿Y vosotros? ¿La habéis visto y os ha gustado? ¿Aguantaríais el ritmo de vida de Ryan Bingham o preferís un trabajo más reposado y tranquilo? Un saludo :D