Esa es la única palabra que se me ocurrre para denominar tanto a la Federación Internacional de Automovilismo como a su presidente Max Mosley. Esta mañana me he levantado y me he puesto a leer el Público como suelo hacer todas las mañanas. Ojeando las páginas deportivas (o que tratan sobre deportes, no son páginas que hagan gimnasia) me he encontrado con este titular:

En 2010 desaparecen los repostajes, los calentadores de neumáticos y habrá 26 coches en la parrilla

La FIA cierra el grifo

Este titular me ha enfadado. Yo soy un seguidor de la Fórmula 1, me gustan las carreras e incluso he tenido el privilegio de disfrutar de uno en directo, algo recomendado por el ambiente que se forma, la carrera y más razones que ahora no vienen al caso. El caso es que desde hace varios años me viene pareciendo que tanto a la FIA como a su presidente se les ha ido la cabeza. La razón es sencilla, tanto cambio de reglas, ¿a quién beneficia? Todo esto se gesta porque hace falta reducir los gastos y los costes del circo, pero ¿realmente lo consigue? Con lo fácil que sería agrupar por continentes y proximidad todos los Grandes Premios y así ahorrar costes, ¿para qué nos vamos a ir de Europa a Canadá y Estados Unidos y volver al Viejo Continente, si el Mundial acaba en Brasil? En fin, si nos fijamos en este año, con el conflicto del KERS, todo lo que hay que pagar e investigar para poder introducirlo en el coche es bastante mayor, en mi opinión, que dejar la reglamentación donde estaba. Entiendo que con el tiempo haya que modificar ciertas partes de las reglas que estaban más obsoletas o no favorecieran tanto el espectáculo, pero no entiendo la manera de llevar las cosas. Recuerdo un año, ahora no sé exactamente cuál, que la FIA prohibió los repostajes a la vez que los cambios de ruedas, es decir, si cambiabas ruedas no echabas combustible y viceversa, esa ley duró un año, era inacatable.

Ahora imaginemonos, que a la Federación de Futbol (el Villarato) se le va la olla (más) y decide cambiar reglas así como así. En vez de tres cambios, ninguno, una reducción de presupuestos del 50% (esto no estaría tan mal), la obligatoriedad de formar los mismos equipos en tres partidos consecutivos, que desaparezcan los médicos y utilleros… Sería una locura muy grande, por qué la FIA se cree la única capaz de introducir cambios tan drásticos de un año a otro no lo entiendo. Recientemente en una entrevista Fernando Alonso (Oviedo, 1981) afirmó que la FIA no le merece mucho crédito y que en la lucha de esta organización con el colectivo de equipos, que según el piloto asturiano, son los equipos los que deberían llevar el control de las normas de la F1, o al menos eso entendí yo de la entrevista.

El caso es que me he levantado de mala gana después de leer eso en el periódico. Espero que lo reconsideren y no se les vaya la olla más de lo devido, que ya ha sido bastante. A este paso van a convertir la Fórmula 1 en una broma muy pesada y la gran parte de los aficionados le van a dar la espalda. Os dejo con el blog de Antonio Lobato, el calvo de Telecinco de laSexta.