
No quiero ser mal pensado, pero normalmente lo soy, y además me gusta tirar por la senda del sensacionalismo cuando puedo y veo que tampoco es para tanto. Así que tengo dos defectos bastante gordos para ser periodista, pero increíbles si quiero ser periodista deportivo o de sucesos. Y digo que no quiero ser mal pensado, porque últimamente no tenemos tiempo para relajarnos; que si la crisis económica, que si las tramas corruptas de distintos políticos, que si detenciones de ETA y el fin cada vez está más cerca, que si Gripe A, que si tal, que si cual, que si Pascual Maragall antes de alcalde fue concejal. Sí, vivimos rodeado de catástrofes y faltos de seguridad, al menos eso es casi todo lo que se ve echando un vistazo a los periódicos, radios, televisiones y medios digitales cuales quiera. Un profesor de la UPV, que me da Periodismo Cultural, dice que la única sección con noticias buenas o no-malas es la de Cultura y Sociedad, creo que hoy por hoy, él tiene razón. Esta disertación sobre el mal agüero periodístico, normal por otra parte, tiene que ver con la actual psicosis, si se me permite la expresión, de las bolsas de plástico. Continue reading →










