Como ya dije, este es el blog de verano y ¿qué pasa en verano?, las fiestas patronales de bastantes pueblos de alrededor. Ayer tocó Santurce (Santurtzi en euskera) y la noche sólo tiene un calificativo:

Una gran noche, muchas risas, mucho baile y bebida gratis en el bar de una amiga. Como dijo Barney, ha sido legendario y ciertamente lo fue. Esta noche repetimos hora y lugar, creo que amigos míos, esta noche va a ser legendaria. La frase de la noche y yo creo que de la semana y puede que el mes es la siguiente: “Txatxo, ¿tienes porros?”. ¿A qué gran genio se le habrá ocurrido? La intención era ir a ver a Ken 7, pero como siempre, llegamos tarde y fuimos a litrar, para cuando nos dimos cuenta eran las 2, así que nos fuimos a bailar. Sí, extrañamente, yo bailé, mal, como cabría de esperar, pero nos lo pasamos de puta madre, de ahí el calificativo: L E G E N D A R I O

Ya hemos decidido que el 11 de julio sea declarado San-Turce, San-Turtzi en euskera, y que sea fiesta nacional. Para acabar con la cronimierda de ayer dejo este representativo video, lo siento por el/las implicado/as, pero es que es mundial el video. En respuesta a las preguntas que no os hareis, sí, fuimos solo 4 tristes personas xDD

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Y ahora mi peculiar visión del mundo que nos rodea xDD

Ascensores

Yo creo que el señor Otis, lo hizo con la mejor intención del mundo, para los que no lo sepan, el inventor del ascensor fue el señor Otis, el mismo que lo arregla si se estropea, ¿quién mejor?. Bueno creo que el señor Otis (que se llamaba Elisha, que es nombre de mujer) inventó el ascensor para ayudar a la gente, para hacer la vida más fácil al mundo. Imagínate que tienes que subir cada día 14 pisos sin ayuda de un ascensor, pues que no sales de casa para nada. Pero para muchas personas el ascensor es un invento infernal (me encanta la palabra infernal, la uso mucho xDD). ¿Quién no ha vivido nunca las odiosas conversaciones de ascensor? Cuando entras en un ascensor, es como cuando entras a un baño de hombres, algunas veces huele mal, pero no es eso de lo que quería hablar, si no de que cuando entras y no hay nadie, vas a tus anchas, caminas, cantas, gritas, ríes y te entretienes mientras bajas, pero en cuanto entra alguién o ya está dentro, chan, chan (música de terror y suspense) tratas de ignorarlo y de mirar para otro lado, como en los baños, tratas de que tu inodoro individual (en el caso de los hombres) sea una cápsula hermética (como los baños de mujeres)donde sólo estás tú y aunque todos están igual y nadie mira nada, no puedes estar a gusto, es algo horrible.

Y hablando de conversaciones de ascensor, ¿dónde está escrito que haya que hablar del tiempo?, sé que las conversaciones no pueden ser muy largas, pero coño, aunque sea tratar temas de interés mutuo
– Pues tengo goteras en casa
– Es que se estropeo la caldera y salió agua por todas partes, el pasillo parece Venecia
– Tengo un amigo fontanero, te lo puede arreglar a buen precio
– Yo llamo a un compañero que tengo que es pintor, te arregla lo de las goteras en un ti-tá.

Eso es mucho más preferible a algo del estilo a:
Pues parece que va a llover
– Sí, el tiempo está revuelto- mirando para el lado contrario
– Es que nunca hace bueno- evitando mirar a la cara de su interlocutor
– Me bajo aquí, adios

Lo mismo pasa en ascensores que no son de casa, por ejemplo en los que tiene Metro Bilbao, para salir del andén a la calle. Ahí como nadie conoce a nadie, nadie habla, aunque vayan en parejas, es como si al entrar en el ascensor se quedasen mudos. O peor, porque muchos miran al techo, quizás es que el ascensor es un lugar de oración y reflexión mejor que la Iglesia.

Ascensores hay de muchos tipos y gente también, “de todo tiene que haber” me dicen cuando me conocen, pero lo que pasa en los ascensores no varía, siempre es igual. Dios, parece que va a llover, os dejo que el tiempo está revuelto, es que nunca hace bueno. Me bajo aquí, adios.