En Internet puedes encontrar un sinfín de cosas. Páginas de contactos, páginas de anuncios, blogs, recopilatorios de vídeos de youtube, subastas online, casinos online… Y, por supuesto, redes sociales, de eso hay para aburrir. Basta con echar un rápido vistazo a la App Store para ver que existen 2084 aplicaciones en la categoría de redes sociales, pocas comparadas con el resto, pero también demasiadas para las pocas que usamos realmente.

Lo que quiero contar y no sé cómo empezar, de ahí ese primer párrafo introductorio, es el exceso de redes sociales que hay hoy día por Internet y las pocas novedades que aportan al usuario. Principalmente me quiero centrar en las dos últimas que he probado y no me han gustado nada: Path y Pinterest.

De la primera decir que la describen como un Facebook más restringido. Creo que el límite está en 150 amigos. Path significa sendero en inglés y es un nombre bien escogido, porque organiza las actualizaciones de tus contactos de manera cronológica, como si fuese un ‘sendero de la amistad’ o algo parecido. Como digo se parece bastante a Facebook por el tipo de actualizaciones que puedes hacer y la manera de ordenar los mensajes. Casi todo lo que veo son fotografías, por lo que este tuit de Pablo me parece muy acertado.

De hecho lo más novedoso de Path y lo único que merece la pena es la opción de poner cuándo te vas a dormir y cuándo te despiertas. Por lo demás me parece más de lo mismo, algo ya visto y sin novedad. Quizás sea por eso que me ha hecho gracia este tuit de Wicho.

De la segunda red social, Pinterest, no tengo nada bueno que decir. No me gustó y no la entendí desde el primer momento. Estuve trasteando un poco en ella y yo, usuario habitual de redes sociales y, creo, una persona intuitiva en cuanto a temas 2.0 no conseguí entenderla. Por tanto deduje que no era de mi interés. Volví poco después a repartir invitaciones. Según tengo entendido es una especie de red social de fotografías, algo distinto a Flickr, pero no sé cómo. Tampoco soy un gran fotógrafo, ni fotogénico, por lo que no me he centrado demasiado en ella. Pero creo que ese nicho estaba cubierto por Flickr e Instagram de manera suficiente como para que aperezca otro competidor, aunque eso nunca es malo, ojo.

Igual que Google+, que puede ser algo más revolucionaria con el tema de los círculos, pero no deja de ser algo muy parecido a Facebook. No hay una innovación realmente interesante que arrastre y mantenga, lo importante, masas de gente para utilizarlo. Sé que algunos de mis contactos utilizan G+, pero entrar ahí me parece muy triste, lo veo todo demasiado desangelado, cosa que no me gusta nada.

El problema es que hay tal cantidad de redes sociales y tantas empresas que viven de ello (las de Social Media) o quieren vivir de ello (las creadoras de redes sociales o medidoras de influencia) que al final no saben qué hacer, ni cómo innovar. ¿Dónde está la clave? ¿Qué hacer para diferenciarse del resto y mantener un público interesado en la herramienta? A mi aún me sorprende el empuje de Twitter en los últimos meses. Ya no es un coto de caza exclusivo para unos cuantos frikis, social media manager y periodistas, ahora hay un montón de gente. De hecho estoy empezando a encontrar antiguos compañeros de colegio, como si fuese un Facebook cualquiera.

En este reportaje que hice, Iván Rodríguez (@twittboy) decía: “Si le preguntas a la tendera de la esquina qué es Facebook, puede que no te dé una explicación muy convincente, pero seguro que habrá oído hablar de él. Ahora bien, si le preguntas por Twitter seguro que aún no tiene ni idea. Cuando la tendera sepa qué es Twitter, aunque sea de oídas, entonces creo que Twitter se habrá “instalado” de verdad en España”. Creo que ese momento ha llegado y ha engachado a la gente porque da algo que el resto de redes sociales no lo ofrece. Puede ser porque los famosos están dentro y es más fácil estar cerca de ellos, puede que sea por la fuente de información, tal vez mucha gente esté dentro e interactúen entre ellos, el caso es que su uso se extiende. Y no creo que haya otra red social que consiga atraerme tanto como lo hace Twitter y he ahí el auténtico secreto de Twitter, me aporta varias cosas que no lo hacen el resto y, por lo tanto, no tengo necesidad de salir de allí.

El día que las nuevas redes sociales aporten algo que la ‘novedad’ que al final se queda en nada, ese día Twitter perderá a un usuario ruidoso.