El post de hoy lo ha escrito el bueno de Alberto Cabello, ¿que quién es? Pues @pixelillo y el autor de Diario de un Pixel, un vitoriano, auténtico fan y enfermo de la música. Es la típica persona, que si tiene tiempo y dinero, se recorrre medio mundo por ir a un concierto, de los últimos románticos, catador del rock añejo a pesar de no haber vivido esa época. También le encanta la fotografía y si puede juntarlo con la música, pues para él es lo más. Aquí os dejo la disertación del bueno de pixelillo , disfrutadla :D

Ha pasado mucho tiempo, muchos siglos diría yo desde que la música dejó de ser sólo música para convertirse en algo más. ¿En qué? La verdad, no tengo ni idea, en algo que me encanta. Yo sostengo que no sabríamos vivir sin la música, acabaríamos o reinventándola o sencillamente acabaríamos con la especie.

¿Qué es la música? Un lenguaje universal. Hay canciones que no necesitan traducción para evocarnos sentimientos muy profundos e intensos. “What a wonderful world” de Louis Amstrong es una canción que hasta cantada en ruso seguiría siendo algo maravilloso, tierno y amable. ¿Y qué me decís de “When your smiling” de Louis Prima? Otra maravilla que anima el día hasta al más gruñón de este mundo. Y pensad en cuantas canciones habéis dedicado por recordaros buenos momentos, y cuantas canciones os han ayudado a pasar un mal momento. Cuantas canciones hemos cantado para transmitir nuestras sensaciones, nuestros malos y buenos momentos. ¿Esperanto? El lenguaje universal es la música.

La música puede ser casi una religión. Los melómanos (entre los que me incluyo) hacemos lo que sea por la música. Peregrinamos a lugares muy lejanos sólo por disfrutar de unos días de conciertos. Muchos grandes sacrificios por disfrutar de una de las artes más bellas de este mundo. He gastado autenticas barbaridades en viajes y entradas a conciertos, he visto a decenas de grupos y he sentido miles de grandes momentos por ellos. Me he sentido estafado, abandonado por algunos de mis héroes musicales como he llorado debido a la emoción de tenerles tan cerca.

Foto de pixelillo en el concierto de Metallica en Madrid de 2009

La música no es un bien, sino más bien una necesidad. Una necesidad que muchas veces no respetamos y la disfrutamos de forma ilegal. La culpa no es sólo nuestra, también la otra parte tiene la culpa de ello. El sector de la música no ha sabido evolucionar, o regenerar su negocio y los listos han aprovechado esto. Ahora no compramos discos, pero vamos a mas conciertos y al menos en mi caso, consumimos mas dvd’s o discos de vinilo. El futuro de la música pasa por internet, por hacer de ella un buffet. Spotify es un ejemplo de donde debería estar el futuro de este arte. Pagando, como no, disfrutando de todo lo que deseemos por una cuota lógica. Pero esto a día de hoy pasa por ser una utopía muy lejana. La red, tanto de internet fija como wireless no están preparadas aún para tal volumen de datos, pero tiempo al tiempo.

La música es eso, música. Algo superior a muchas de las cosas de este mundo. Algo que incluso puede llegar a producirte sensaciones increibles. Sólo la música consigue acelerarme o deprimirme en tiempo record. Hasta puede llegar a producir descargas de placer, algo muy parecido a un orgasmo. Los que sois amantes de la música ya sabéis a lo que me refiero…

Es cierto, o al menos a mí me lo parece, que la música ya no es tan grande, tan buena como antes. Si, no tenemos un nuevo Beethoven, unos nuevos Byrds o Led Zeppelin. Vale, hay autentica bazofia en el sector triunfando gracias a muchas cosas, pero aún encontramos grandes perlas, lo importante es saber buscarlas. La música seguirá viva, es el mejor legado que vamos a dejar a nuestras futuras generaciones.

¿Qué es la música para mí? Sencillamente, lo es todo.

Alberto Cabello
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