Álvaro Peláez (@alvaroplz) llevaba tiempo con la idea en la cabeza y moviendo la realización del ‘tuitexperimento‘ por la Red. La premisa era sencilla: comprobar si los medios españoles utilizan Twitter para conversar. Y hace un par de días salieron los resultados. Las conclusiones no son muy halagüeñas para los medios y tienen bastante trabajo por delante. Por lo pronto, el 87’8% de los tuits enviados no obtuvieron respuesta. Tan solo ‘La Razón’ (@larazon_es) y ‘Marca’ (@marca) responden a la mitad. En el caso del periódico generalista, lo hace en un 66% de los casos, Marca justo la mitad. A partir de ahí los datos no son muy positivos. De hecho, fueron más los medios que se quedaron sin responder (13) que los que respondieron (9). Por ello me pregunto, ¿para qué sirve un director de medios sociales si no se ‘socializa’ en redes?

Según la web ‘Medios Sociales‘, el director de Social Media es “el máximo responsable del desarrollo de programas de construcción y gestión de comunidades en medios sociales”. Todo queda muy rimbombante, la verdad. La pregunta que me hago es sobre su utilidad real para con su comunidad. Podemos hablar del mantenimiento o fortalecimiento de la marca en redes sociales, pero se tratan de medios importantes con prestigio fuera de Internet y, por lo tanto, lo arrastran a la Red. No hago referencia a una nueva empresa o un medio que intenta lanzarse, si no a estructuras ya asentadas. Si obviamos una parte del trabajo que, en teoría, está hecha, ¿qué es lo que queda?

Me resulta curiosa la estrategia de diversos medios en Twitter. Por ejemplo la de ‘El País’. Es el diario español con más seguidores (por encima de  1.350.000 followers) y se dedica a colgar enlaces a sus noticias y, de vez en cuando, colgar algo como “URGENTE”. De las pocas interacciones que se aprecian son con sus propios periodistas, algún retuit o mencionar la cuenta el autor de las noticias. Se trata de un completo RSS del periódico, el cual puedes colocar en tu navegador o encontrarlo si accedes a la página del periódico.

Caso distinto es el de ‘La Razón‘ que intenta mantener un trato más cercano con sus seguidores. Añaden información, agradecen comentarios y enlaces o retuitean opiniones sobre sus textos. Se molestan en hacer ver al lector que hay gente detrás de la cuenta que no solo se dedica a enviar las noticias, si no que lo leen y lo tienen en cuenta. Personalmente, ante hechos parecidos, preferiría interactuar con estos últimos que buscar en vano la respuesta de algún otro.


Y he hablado de ‘El País‘, pero al menos en el ‘tuitexperimento’ respondieron, que hay otros medios que ni eso. Me remito a lo que me dijo Luis Alfonso Gámez en esta entrevista hace tres años: “Los medios podemos entrar mal en las redes sociales entrando como spammers. Tenemos que aprender a manejar las redes sociales y la única manera es entrar y dejarnos guiar por quienes las usan”.

Al final, muchos medios, de hecho casi todos, han entrado como spammers en las redes cuando el objetivo de muchos es otro distinto. Está claro que cada uno usa Twitter como le parezca, pero creo que uno de los usos más extendidos es la conversación. Para generar opinión y contenido tenemos los blogs, las fotos o los vídeos, pero para hablar sobre diversos temas recurrimos a las redes sociales, ya sean Facebook, Twitter o incluso los chats. Y los medios no han entrado con esa filosofía de conversar, lo han hecho queriendo vender su producto e imponer su marca porque es importante.

Mucha gente entiende Twitter como un gran bar (o patio) en el que hay mucha gente y se habla de diversos temas, en grupos. De ser así, los hay que dan sus monólogos, los hay que los escuchan y los hay que conversan. ¿En qué posición entran los medios en todo esto? A mi parecer en el niño de principios de siglo que vendía periódicos gritando los titulares de la portada. Y puede que muchos se acerquen a preguntar o comprar el diario, pero otros muchos preferirán que se lo cuente el autor de la noticia, por poner un ejemplo.

La foto es de Clases de Periodismo

De ahí que todavía no sepa la función de este cargo en los grandes medios de comunicación si no se dedican a interactuar con su público. De hecho es algo que siempre me hace mucha gracia. En todos los eventos sobre medios o periodismo pocas veces se habla del público y los lectores que son, a la postre, los destinatarios de los medios y los que los mantienen a flote. Porque sin público no hay publicidad, sin publicidad no hay ingresos y sin ingresos no hay medio. Al público se le debería de mimar bastante más. Puestos a pedir se deberían de replantear seriamente su estrategia en redes sociales e innovar y probar. Lo peor de esto es que luego se vanaglorian de la cantidad de seguidores que se tienen o las visitas que reciben. En España, los medios de comunicación deberían arriesgarse más y probar a innovar y hacer cosas diferentes, no esperar a que funcionen en EEUU e importarlas aquí cuando el público es distinto.