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En España existe un, podríamos llamarlo, problema. Hablo del título, del canon digital. Como sabéis es un impuesto especial que grava los artículos informáticos para paliar los daños ocasionados por la piratería. Aparatos como los móviles, cámaras de fotos, CDs y DVDs vírgenes, fotocopiadoras, impresoras…, vamos, cualquier artilugio susceptible de “piratear”. Esta decisión gubernamental, el gravamen especial a este tipo de productos, ha sido calificada como anticonstitucional, puesto que atenta directamente contra la presunción de inocencia recogida en la Constitución de 1978 (Artículo 24, apartado 2). El problema está en la cantidad de personas y empresas que adquieren este tipo de productos y no los utilizan para la piratería, ellos están pagando las consecuencias de algo que no han hecho.

Ahora el Congreso de los Diputados, más bien una comisión encargada, ha realizado un informe en el que avisa de la inconveniencia del canon. Ahora bien, puestos a mirar la situación fría y egoistamente, ¿de verdad es conveniente quitar el canon digital? Yo reconozco que me he quejado de él, pero viendo su posible desaparición, se cae una de las argumentaciones clásicas para descargar contenidos protegidos con derechos de autor, el clásico “como pago canon…” La verdad yo creo que deberíamos mantener el canon como está, porque nos da una especie de patente de corso, para descargar contenidos protegidos y compartirlos sin ánimo de lucro o destinados a uso privado. Porque hay que recordar que ambas alternativas, las más utilizadas, son legalmente admitidas.

Si es verdad que pagando el canon, damos cierto porcentaje para paliar los daños ocasionados, por qué no descargar lo que queramos, total, ya hemos pagado cierta parte para que las empresas no lo noten. Además, la creación de ese tipo de contenidos es relativamente barata, lo que realmente cuesta es el formato físico (embalaje, transporte, venta…). Para muestra, el ejemplo del GTA: Chinatown Wars, siendo prácticamente el mismo juego, para Nintendo DS (formato físico) cuesta 19,95€, en oferta, para el iPhone (formato digital o no físico), 5,49€, también en oferta, son 14,46€ de más. Si uno lo venden por ese precio es que cubrirá costes y el resto del dinero son gastos derivados. Por tanto, el daño ocasionado se paga con el canon y yo creo que consigue pagarlo, incluso, de más. Nos venden que el canon va dirigido al autor, al cual se le ocasiona el daño, pero he “comprobado” que puede compensar bastantes pérdidas, los verdaderamente damnificados son los intermediaros (embaladores, transportistas, vendedores), pero a ellos no se les indemniza con el canon.

Por todo lo anterior, yo me pongo a favor de él. Pagando una pequeña cuota, aunque no lo quiera, obtengo mi patente de corso personal para campar a mis anchas en los lugares de intercambio de la Red. Esta es mi postura, yo digo SI al canon digital. ¿Tú?, ¿qué dices al respecto?