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Esa es la frase clave, la que propició un sueño y una historia preciosa, la historia del New York Cosmos, el equipo de fútbol que enamoró a América. Corría el año 1970 y dos hermanos empresarios de origen turco Nesuhi y Ahmet Ertegün decidieron fundar un equipo de fútbol, o ‘soccer’ en EEUU. Para ello recurrieron a su jefe, Steve Ross, dueño de la todopoderosa Warner Comunications. Clive Toye, primer presidente del club, fue el que decidió el nombre del equipo, la única razón fue que el equipo de Nueva York eran los ‘Mets’ de ‘Metropolitan’, así que eligió ‘Cosmos’ de ‘Cosmopolitan’.  Este es el comienzo de la historia, pero la leyenda se forjó a partir de 1975.

Tras conseguir su primer título en 1972, el ‘aval’ del equipo, Steve Ross, quiso fichar al mejor jugador de fútbol del mundo y en aquella época ese epíteto correspondía a Edson Arantes do Nascimiento, más conocido como ‘Pelé‘, el gran astro brasileño de los 60 y los 70, que contaba entonces con 34 años. Siempre se ha dicho, aunque las cifras bailan, que el equipo de Nueva York pagó a Pelé siete millones de dólares por entre dos y tres años de juego, una auténtica barbaridad. Incluso, el entonces secretario de Estado estadounidense, Henry Kissinger, llamó a su homólogo brasileño para que presionase al futbolista y aceptase la oferta del Cosmos “por el bien de las relaciones entre ambos países”. Finalmente el exfutbolista del santos aceptó, por problemas económicos y dio el salto.

La presentación se llevó a cabo en el 21 Club, uno de los locales más exclusivos de Manhattan, dando la imagen de club potente y único. Una semana después, el 15 de junio de 1975, salto al campo de la isla Randall a jugar su primer partido con la camiseta del Cosmos. Ante 22.000 espectadores, unos 14.ooo más de lo habitual, Pelé consiguió su primer gol en la NASL (North American Soccer League), el Cosmos empató a 2 contra los Dallas, con un bonito gol de cabeza de la nueva estrella del equipo.

Pero esa temporada y la siguiente fueron un desastre, incluso se lesionó Pelé. Aún así, 1976 es una fecha clave para el New York Cosmos y el fútbol en Estados Unidos por el fichaje de Giorgio Chinaglia, un joven futbolista procedente de la Lazio, que a la postre se convertiría en el máximo goleador de la NASL y, por supuesto, de su equipo con 193 goles en 213 partidos. El siguiente año, 1977, resultó ser uno de los mejores para la escuadra neoyorquina con la llegada del alemán Franz Beckenbauer y el brasileño Carlos Alberto. De esta manera el Cosmos era el equipo más internacional de la Liga y no solo eso, era el equipo con mayores estrellas del mundo, aunque brillara en una galaxia lejana como Estados Unidos.

Ese año, el del debut de Beckenbauer y Carlos Alberto, el Cosmos logró su primer título con Pelé en la plantilla, la liga de 1977, en el PGE Park de Portland, Oregon, ante más de 35.000 espectadores, más del doble que el año anterior (14 000). La final de los playoffs se recuerdan por el gol de Steve Hunt, tras un garrafal fallo del portero de los Seattle Sounders. Ese es el único título que consiguió Pelé en su periplo norteamericano, tras esa final se retiró.

El equipo siguió jugando sin Pelé y siguió ganando sin el brasileño, tal es así que levantó el trofeo tres veces más, en 1978, en 1980 y en 1982. En esas finales, en las tres, marcó Chinaglia, el ojito derecho de Steve Ross y amo y señor del vestuario tras la marcha de Pelé. Aunque se llevaban mal en el campo, fuera de él tenían muchas coincidencias. Tal era así, que en 1976, durante los playoffs, el equipo rival envió una limusina al aeropuerto a por Pelé y Chinaglia, el vehículo iba provisto de dos mujeres y dos botellas de Chivas. Veinticuatro horas después, el Cosmos perdió 3-1 y tanto Chinaglia como Pelé tenían muy mala pinta, la fiesta les había perdido.

Y todo parecía fiesta para el soccer, con sus estrellas, su gran equipo, sus llenos en el Giants Stadium de Nueva Jersey, pero todo empezó a caer, a descomponerse, hasta que la NASL desapareció del mapa. El empeño de Steve Ross por montar un equipo de fútbol y, posteriormente, llevar el Mundial del 86 a Estados Unidos, no acabó de manera satisfactoria. Ross murió sin ver que, en el 94, se cumpliría su sueño y su país vibraría con un Mundial de fútbol, aunque él no viviera para verlo.

Y ahora, con la Major League Soccer (MLS), con jugadores ilustres como Thierry Henry, Rafa Márquez o la súperestrella David Beckham, el Cosmos renace de sus cenizas y volverá a lucir orgulloso su camiseta, esta vez marca Umbro, como el Athletic de Bilbao por poner un ejemplo. Veremos lo que pasa, por lo pronto el equipo ha fichado al mediático Eric Cantona para su cuerpo técnico, todo parece indicar que el espíritu de Ross sigue vivo y el Cosmos volverá a tirar de chequera para juntar en un mismo equipo a las mayores estrellas del panorama mundial. Para terminar os dejo con un vídeo de los mejores goles del equipo.

Y como bonus, una curiosidad. Los partidos en la NASL no podían terminar en empate, es algo que no gusta allí (vete tú a saber por qué), así que si pasaba eso se procedía a jugar un ‘mini-juego de desempate’ que consistía en colocar el balón en la yarda 35 y el jugador debía de marcar gol al portero, en un mano a mano, en menos de 5 segundos. Todo un reto, algo espectacular que decidía, por la habilidad del portero o acierto del delantero, el resultado de 90 minutos de juego, como un penalti.