Tras día y medio probando los coches de Lexus quiero decir unas cuantas cosillas al respecto. Como ya sabéis, me estoy pegando la vidorra con comilonas y masajes de relax y esas cosas. Es lo que tiene. El caso es que desde Lexus decidieron dejarnos probar tres modelos de la marca japonesa: GS 450h, RX 450h y CT 200h.

RX 450h

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El todoterreno híbrido de Lexus. Un coche potente e imponente. Recuerda levemente al Porsche Cayenne o el Audi Q5 por su envergadura. Como todos los Lexus es un coche sobrio, si no te fijas podría pasar por un vehículo más, pero no deja de ser una auténtica máquina. Su motor híbrido no impide que cuente con una potencia impresionante, aunque menor que la del GS 450h. Tiene un navegador de 8 pulgadas en el salpicadero, para haceos una idea, es mayor que la Samsung Galaxy Tab más pequeña.

Dentro del RX 450h te sientes el rey de la carretera. Puedes ponerlo a 250 kilómetros por hora y seguirá siendo estable. Es un coche premium, no deja de ser un deportivo con la forma de un todoterreno. Decía Pirelli que la potencia sin control no sirve de nada. Llevé el coche desde Santander hasta Santillana del Mar y Altamira, un recorrido por autovía y carretera convencional que fue una pasada. Un manejo limpio y suave al que no estoy nada acostumbrado.

GS 450h

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La joya de la corona del mayor vendedor de híbridos de alta gama de España. Lexus tiene el 93% del mercado en nuestro país y fue este el modelo que fuimos a probar, al menos sobre el papel. Una berlina de lujo, híbrida y automática. Suave y ligera como el RX, pero más completa (y también en más cara). El modelo más básico ronda los 70.000€ y los vale, vaya que si los vale.

El ordenador de a bordo tiene una pantalla en el salpicadero mayor que un iPad 2, con toda la información necesaria para el viaje y la configuración del vehículo. Puedes ajustar casi cualquier parámetro: desde los modos de conducción hasta la climatización. El sistema de altavoces es impresionante, 16 altavoces de gran calidad para crear un concepto que denomino car-cinema, aunque este modelo no disponga de pantallas con Blu-Ray para los pasajeros. El silencio que envuelve a este coche es increíble. No oyes nada del exterior, ni siquiera notas las vibraciones del coche. Acostumbrado a no poder conversar en uno de los coches que uso habitualmente por los ruidos, este Lexus era una pasada.

Este coche lo conduje el primer día, el viernes. Desde la estación del tren de Santander hasta el hotel del Jardín de Carrejo (del que la hablaré para dar envidia) cerca de Cabezón de la Sal. Un viaje tranquilo, en el que casi atropello a una ciclista que me abordó mientras @javier_hdez, junto con @luisete, en el RX se reían detrás.

CT 200h

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El coche más modesto de cuantos probamos. Un utilitario típico que, como todos los Lexus, no hace ostentación del mismo. De todos los que probamos era el que más se parecía a un Polo o un Ibiza, aunque sólo por fuera y no son calcos, evoca a ellos. Al ser uno de los Lexus más barato (30.000€), también es uno de los más básicos, pero no deja de ser una maravilla. Por ejemplo, la regularización del asiento es manual, a base de palancas y tiradores, no automática como en los otros dos. Ni te acerca al asiento y se mueve el volante, como los demás. La palanca de cambio automática tiene las mismas posiciones que los otros, pero ocupa un menor espacio.

Cuenta con los modelos de conducción que el resto. Es un coche sencillo, manejable y discreto. Tiene un navegador bastante grande, aunque menor que el resto y, como los otros dos, también tiene puertos USB para cargar el móvil o sincronizar la música al reproductor.

Conclusión

Son tres cochazos lejos de mi alcance y del de mucha gente. Son muy buenos coches, sencillos y a la vez totalmente adaptables y personalizables. Los Toyota son buenos coches, se nota que los Lexus son su marca de lujo. Comodísimos, hay momentos en los que parece que te puedes echar a dormir conduciendo por la de automatismos que tiene.

Ahora bien, para terminar la inacabada frase del título. Mi Lexus favorito es… el CT 200h. El más pequeño y sobrio. Se podría decir que austero, pero en mis circunstancias personales (sí hijos, vaya) no necesito un gran coche. Es más, el consumo del CT 200h es mínimo, ronda los 6.1 litros a los cien, mientras que el GS 450h consume entre 7 y 11 (según las estadísticas del coche entrando en Blbao) y el RX 400h entre 10 y 13. Bastante poco si tenemos encuenta que estos coches superan los 250 CV de potencia.

Así que me quedo con el chiquitín de la casa, del que, además, nos regalaron una miniatura.