Reloj en blanco y negro señala las diez y diez

Imagen de Belén Montilla vía Flickr (CC)

No escribo tanto aquí como me gustaría. Lleva un tiempo que tengo esto miedo abandonado. Pensaba que eso era algo que no me iba a pasar, al final llevo casi cinco años dándole caña y tengo intención de seguir en ello. El caso es que estoy a tope escribiendo para Kubilha(@kubilha), el micromedio que he montado con unos amigos y que, espero, empiece a dar frutos económicos antes de 2014.

Hace poco más de un mes que empezamos en Kubilha. El 7 de noviembre, justo después del EBE, presentamos el proyecto en el Dubliners de Moyua. Parece que ha pasado mucho y no es tanto. Creo que hemos crecido considerablemente para haber salido de la manera que lo hicimos en su momento. Fue un empeño personal, quería montar algo por mi cuenta para no quedarme quieto y oxidado. Quería seguir experimentando en el Periodismo y poder completar mi formación día a día.

Al final, nos hemos juntado un grupo bien avenido y que trabaja bien. Un proyecto al que le llevaba dando vueltas un año y en el que me lancé definitivamente el verano pasado. Ha sido una suerte contar con este equipo, porque solo no me hubiera dado la vida para hacerlo y hemos conseguido darle cierto nivel de seriedad al asunto. Ahora tenemos un rumbo más o menos fijado y podemos obrar en consecuencia.

Como digo, me gustaría escribir más aquí, pero Kubilha me quita casi todo el tiempo y, desgraciadamente, las ideas. No se me ocurre qué escribir en el blog si me paso el día pensando y escribiendo sobre cultura en Bilbao. Es lo que le suele pasar a mucha gente, que con el trabajo no le da tiempo para nada más.  Todo el tiempo que llevo en el blog y en redes lo he dedicado a ocio. Puede que haya sacado rendimiento económico de ello, pero ha sido una labor, fundamentalmente, lúdica. Y el blog sigue siendo eso. Trataré de darle contenido y no dejarlo morir.

Os dejo con algunos artículos que he ido haciendo en Kubilha, a ver si os gustan.